En su nueva autobiografía, Ted Turner dice que no rompió su matrimonio con Jane Fonda debido a la "conversión`` religiosa de la actriz. Reconoce que se "disgustó`` cuando descubrió que Fonda se había convertido al cristianismo, pero no por su conversión, sino porque no fue informado.
El libro, Call Me Ted, (Llámenme Ted), comenzará a circular en Estados Unidos la semana próxima. El empresario, de 69 años, recuerda su impulsivo cortejo de Fonda, que comenzó en 1990, tras enterarse que la actriz se había divorciado del activista político Tom Hayden. Poco después, la llamó por teléfono para pedirle una cita. Fonda, que no lo conocía personalmente, se negó a aceptar la invitación. Turner insistió. Recién seis meses después, Fonda aceptó. El casamiento se celebró en 1991.
Aunque existía un profundo afecto entre ambos, dice Turner, se veían muy poco, al punto que comenzaron a tener "problemas para comunicarse``, inclusive cuando estaban juntos. Ni siquiera una terapia de pareja pudo salvar el matrimonio. En esa época se dijo que la conversión religiosa de Fonda había sido la causa del divorcio.
Turner recuerda que tras la separación, volvió a su mansión en Montana. Fonda se había llevado todas sus pertenencias. "Nuestros guardarropas estaban enfrentados, y cuando vi que el suyo estaba vacío, me senté en suelo y me puse a llorar``, escribe Turner, casado en dos ocasiones anteriores.
Fonda escribió sobre su matrimonio con el empresario en su autobiografía My Life So Far (Mi vida hasta ahora). Turner no hace mención a presuntas infidelidades denunciadas por Fonda. ap