El hombre que corre y nunca para

MATÍAS CASTRO | LA FARÁNDULA

Entre jueves y viernes intenté comunicarme con Adrián Suar para una entrevista, pero no tuve suerte. Este comentario no viene a cuento de exhibir con cuáles famosos se habla (cosa que, de todas maneras, para mi vida sigue siendo una novedad) ni tampoco es para quejarme por no haber podido hablar con él.

La entrevista (que tal vez se haga esta semana) iba a ser por la película Un novio para mi mujer, en la que él actúa y, según opinión generalizada, lo hace muy bien. Entonces era interesante hablar con una estrella televisiva que tuvo la habilidad de convertirse en uno de los productores más importantes de la pantalla chica en Argentina. Es alguien que tiene unas cuantas cosas para decir. Pero claro está, las dice si tiene tiempo.

En una entrevista que le planteó Página 12 había afirmado que la mayor verdad sobre los programadores de canales (tarea que él desempeña en Canal 13, donde emiten Showmatch en Argentina) es que nunca pueden ser ubicados. De hecho ni siquiera tiene celular, o al menos es lo que ha declarado en alguna ocasión.

Es interesante pensar por un momento la vida que llevan las figuras como Suar, aunque su caso sea único ya que no es común la combinación de tareas que él ha logrado. Ha estado en la mira de todos los medios por algunas de sus relaciones afectivas, la más notoria de todas es la de Araceli González. También ha actuado y producido gran cantidad de cosas, y últimamente tiene ese cargo gerencial que terminó por convertirlo en una persona muy difícil de ubicar. Sin embargo, cada vez que se lo ve en público, luce perfecto, dispuesto y con energías. ¿Uno podría lucir igual bajo tanta demanda? Suar debe permitirse unos cuantos lujos y comodidades, pero eso no elimina los mil compromisos. No es un extraterrestre, pero por algo no hay decenas como él.

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