Con el vocalista y guitarrista Dexter Holland portando una bizarra melena que, junto a su prominente panza y lentes de sol lo hacían parecer un personaje sacado de Vicio en Miami, The Offspring centró la atención el día viernes. Una multitud de Punks había llegado al Club y miraba con curiosidad cómo el hipnótico Jason Pierce, antiguo prócer de los años britpop con un gran nuevo disco (Songs in A&E) encantaba con su banda Spiritualized en el mejor show de la fecha. Los !!! (se les llama chikchikchik) habían dado antes un gran concierto de poderoso y entretenido rock funkeado y bailable, sin pretensiones que había hecho arrancar el festival bien arriba. Y con algunas fallas en la voz al principio, Holland y los suyos sólo necesitaron ajustar ese detalle para que el Club Ciudad de Buenos Aires se transformara en epicentro del "pogo" con un set plagado de clásicos. Bien del estilo punk, los californianos surfistas sacaron los clásicos como Pretty Fly (for a white guy), Gone away y Why don`t you get a job? El público adolescente que llenó el club comprobó que no hay buen recambio en el punk actual y que The Offspring todavía puede encender a una audiencia. Un recital festejado que recargó energías y activó una nostalgia divertida.