SAN JOSÉ | JOSÉ LUIS ÁLVAREZ
La Intendencia de San José se sumó a los organismos que realizan una recomposición de los planes de gasto, en función de la crisis financiera internacional, cuyas consecuencias han comenzado a sentirse en Uruguay.
En las últimas horas, el intendente Juan Chiruchi reunió a las principales jerarquías del área contable municipal, en la Quinta del Horno, evaluándose las posibles repercusiones que la situación económica mundial puede tener en las arcas municipales, donde ha decrecido la recaudación en cifras que el jefe comunal tendrá en detalles durante las próximas horas.
Según Chiruchi, "se hizo un relevamiento de la evolución del gasto municipal y de la inversión comprometida por la comuna en materia de obras, como consecuencia de la situación de retracción que el país comienza a sentir".
"Tenemos cifras muy grandes comprometidas y tenemos temor que ocurra algo que nunca le pasó al gobierno departamental de San José, que haya un déficit", agregó.
"Con los contadores se analizaron todas las inversiones comprometidas, como manera de proteger la salud financiera de la Intendencia", indicó Chiruchi. El intendente remarcó que se están dando dificultades "también en otras Intendencias", según la información que posee, sin especificar en cuáles.
Chiruchi indicó que "probablemente esta situación amerite una recomposición de lo que teníamos previsto como inversión o gasto para los próximos meses. Nuestra preocupación se basa en que el último impuesto que la gente paga es el municipal y tenemos experiencia en eso".
"Estamos tratando de abrir el paraguas, antes que se venga la lluvia", ejemplificó.
En un mes, luego de cumplirse los vencimientos de contribución inmobiliaria urbana y de patentes, en noviembre, se tendrá un panorama más claro, estimó.
Pese a que el recorte general de gastos podría afectar, entre otras cosas, las horas extras de los funcionarios municipales, una de las primeras manifestaciones de esta medida ha sido el "ajuste" del proyecto de remodelación de la plaza Zorrilla.
La oferta recibida en el llamado a licitación proponía un presupuesto de US$ 450.000, los técnicos municipales actuantes fueron instruidos para ajustar el plan inicial, llevando la inversión proyectada a la mitad.
Se aseguró que los ajustes permitirán aprovechar más racionalmente los recursos disponibles, sin hacer cambios sustanciales en las obras planificadas en primera instancia para el tradicional paseo público de los maragatos.