E llas piensan en la adquisición de un producto de modo interpersonal y humano, mientras que los hombres consideran que las compras son algo instrumental.
Ellas son felices rebuscando entre las colecciones de accesorios y ropa o dándose una vuelta por la sección de calzado. Les gusta subirse en ascensores mientras escuchan su música favorita o rociarse con la muestra de un perfume antes de comprar cualquier cosa. Sin embargo, los hombres consideran que comprar es más bien una misión. Salen con el objeto de comprar determinado bien y tan pronto como lo hacen, quieren abandonar rápidamente la tienda.
Estas son algunas de las conclusiones que aparecen en el estudio "Men Buy, Women Shop", realizado por Jay H. Baker Retail Initiative, de Wharton, y el Verde Group, una consultora de Toronto, que ha sido publicado por iProfesional.com.
El trabajo indica que las mujeres reaccionan con mayor intensidad que los hombres ante la actitud de los empleados. Las reacciones de los hombres están relacionadas con aspectos utilitarios relacionados con la compra, como tener espacio para estacionar, que el producto esté disponible en stock o que no haya largas colas para pagar.
Para los hombres, que el empleado muestre interés en ayudarle a encontrar determinado producto es más importante que para las mujeres.
Para las mujeres, la lealtad al establecimiento está relacionada con la familiaridad mostrada por los dependientes con los productos de la tienda y su capacidad para determinar qué productos se ajustan más a los gustos y necesidades del cliente.
Cuando se les preguntó qué problema causaría que nunca volvieran a determinada tienda, las mujeres señalaron que una razón sería que "los empleados actúen como si interrumpiera sus conversaciones personales o le hiciera perder tiempo".
Obra de Picasso, retirada de Sotheby`s.
La casa Sotheby`s de Nueva York retiró inesperadamente una obra de Pablo Picasso que iba a venderse el próximo lunes en una cifra aproximada a los 30 millones de dólares. La obra "Arlequín" (1909) habría sido retirada por creer que no alcanzará la cifra estimada.
Mexicanos beben mucho refresco.
El consumo de refrescos por año en México asciende en promedio a 160 litros por persona, equivalentes a la acumulación de más de 64 mil calorías, casi 9 kilogramos de sobrepeso, según revelaron nutricionistas, mientras que alentaron a una disminución del consumo.
Cuidado con el abuso de congelados.
El frecuente abuso de los platos precocinados fáciles de cocinar pero nutricionalmente desproporcionados, de la comida rápida y del picoteo entre horas conllevan a un exceso de peso, hipertensión arterial y desarreglos intestinales, entre otros problemas a atender.