Un incendio forestal que quemó más de 800 hectáreas (2.000 acres) y forzó a más de 1.000 personas a evacuar sus casas al norte de Los Ángeles está contenido a nivel de brasas pero crece el temor entre los bomberos de que resurjan las llamas debido a varias horas de vientos fuertes pronosticados.
Las autoridades estaban trabajando para rodear la zona, a apenas 32 kilómetros (20 millas) al norte del centro de Los Angeles. Dijeron que aunque parece bajo control, podría tratarse de un ``gigante durmiente´´ si llegan las pronosticadas ráfagas de viento de Santa Ana, de hasta 96 kilómetros por hora (60 mph).
``No ha habido llamas durante horas´´, afirmó el vocero del Departamento de Bomberos del Condado de Los Angeles Ron Haralson el domingo por la noche. ``Pero los vientos van a crecer y nos arriesgamos a un brote de llamas´´.
El fuego, que comenzó aproximadamente a las 2 de la mañana del domingo, quemó unas 840 hectáreas (2.066 acres) de terreno escabroso en el Bosque Nacional Angeles, donde destruyó una casa, un garaje, varios cobertizos y tres casas rodantes. Más de 1.200 personas evacuaron la zona y se les aconsejó que no regresaran a sus casas durante la noche.
``Saltó la cordillera y bajó como loco´´, dijo el residente Barry Demeter en referencia a la velocidad del incendio. Agregó que su casa ya se había quemado cuando mientras alejaba sus caballos. ``Me salí cuando las brasas estaban cayendo alrededor de la casa´´, dijo a la estación KABC-TV.
Hasta el domingo, el incendio fue contenido en un 20%, cuando avanzaba hacia el sur de Wildlife Waystation, un área de protección de fauna y flora, de 65 hectáreas (160 acres) de extensión. El santuario alberga más de 400 animales, entre ellos leones, osos y venados.
Las autoridades preparaban a los animales para evacuarlos en caso de que el fuego cambiara de dirección. Nadie había resultado herido de gravedad, sólo un bombero y un residente sufrieron problemas respiratorios.
Se investiga la causa del siniestro. (AP)