BUENOS AIRES | LA NACIÓN/GDA Y AGENCIAS
Esta semana, el ex presidente argentino Carlos Menem, junto con 15 acusados más, se presentará ante la justicia por el presunto contrabando de armas del ejército durante su administración.
Con sus US$ 45 millones y un tendal de muertos, es el caso de corrupción del menemismo que comprometió a más funcionarios. A la cabeza está Carlos Menem, que desde el jueves enfrentará el extenso juicio oral que constará de un desfile de más de 500 testigos.
La odisea durará siete meses y finalmente se determinará si los 16 imputados son culpables de contrabando agravado por tratarse de armas de guerra, un delito que tiene una pena de hasta 12 años de prisión. No es seguro que el ex presidente, actual senador por la provincia de La Rioja, asista ese día a los tribunales. Su defensor, Luis Daer, explicó que planteó ante el Tribunal la nulidad de la primera indagatoria a Menem en 2001 "porque no fue relevado del secreto de Estado y se vulneró su derecho a la defensa, situación que se mantiene hoy. Para una hipotética indagatoria, se lo debe eximir del secreto".
Entre los indagados se encuentra su ex cuñado y ex asesor Emir Yoma, el ex canciller Oscar Camilión, el ex jefe de la Fuerza Aérea Daniel Paulik, el ex interventor de Fabricaciones Militares (FM) Luis Sarlenga, varios coroneles e integrantes de la asociación triministerial, que aprobó las ventas, y el intermediario en las operaciones, teniente coronel Diego Palleros.
Los envíos ilegales se realizaron entre 1991 y 1995 con siete embarques marítimos con destino a los Balacanes y, en febrero de 1995, con tres despachos aéreos rumbo a Ecuador.
Palleros calculó que las ventas ascienden a los US$ 45 millones. Aunque Sarlenga aseguró que montos bastante inferiores ingresaron a las arcas de FM. Para Mariano Barinsky, fiscal del juicio, el perjuicio para el Estado fue de "400 millones de pesos" argentinos, unos US$ 122,3 millones, en tanto que los abogados querellantes de la Aduana, Juan Solari y Carlos Lobos, sospechan que hubo embarques desconocidos.
La maniobra fraudulenta se funda en tres decretos secretos de Menem según los cuales unas 6.500 toneladas de fusiles, cañones, morteros, cohetes antitanque y municiones tenían como destino Panamá y Venezuela, pero en realidad terminaron en Croacia y Ecuador. El armamento apareció en 1995 en este país, en medio de la llamada Guerra de la Cordillera del Cóndor, que enfrentó a ecuatorianos y peruanos por un problema de límites. Argentina no podía venderle armas ni a Lima ni a Quito porque era garante del acuerdo de paz que ambos habían firmado en Río de Janeiro en 1942.
En tanto, las armas llegaron a Croacia violando el bloqueo dispuesto por la Organización de Naciones Unidas en el marco de la Guerra de los Balcanes, que dividió a la ex Yugoslavia.
Por esta causa, Menem estuvo preso durante cinco meses en 2001 acusado de liderar una asociación ilícita que efectuó el contrabando, pero fue dejado en libertad por un fallo favorable de la Corte Suprema de Justicia. La suerte de Menem cambió cuando el ex presidente Néstor Kirchner (2003 - 2007) depuró el máximo tribunal y la causa de la venta ilegal de armas fue reabierta. Con la ofensiva kirchnerista, cinco de los nueve miembros de la Corte fueron sometidos a juicio político en el Congreso y luego destituidos por irregularidades.
Además, numerosas muertes rodean el caso. Un atentado el 3 de noviembre de 1995 en una fábrica en Córdoba mató a siete vecinos e hirió a centenares, en una explosión que se supone borró pruebas del caso. Otros hechos trágicos fueron las muertes del traficante de armamento Horacio Estrada, de la ex secretaria de Yoma, Lourdes Di Natale, y la caída de un helicóptero del Ejército en el que murieron dos militares vinculados con el caso.
Menem enfrenta también causas por omisión maliciosa en la declaración jurada de bienes e irregularidades en la construcción de cárceles y se lo investiga por un contrato desventajoso para el Estado.