La de hoy es una fecha de doble resonancia histórica puesto que se conmemoran dos grandes episodios: el descubrimiento de América y la batalla de Sarandí. El primero es un festejo compartido con la comunidad iberoamericana que hoy celebra el 516º aniversario del día en que Cristóbal Colón pisó tierra americana. El segundo es la celebración del 183º aniversario de una batalla decisiva de los soldados orientales contra el ejército brasileño.
Aunque su designación oficial sigue siendo el Día de la Raza, hoy se reconoce mejor esta fecha como el día del descubrimiento de América, designación esta última que resulta políticamente más correcta y que empezó a popularizarse a partir de las celebraciones del quinto centenario, en 1992. En aquel momento hubo fuertes discusiones sobre el empleo de la palabra raza, provenientes sobre todo de los descendientes de los pueblos indígenas que habitaban el continente cuando llegaron las tres carabelas. El debate se ha ido superando con la idea de que el descubrimiento permitió el "encuentro" de civilizaciones, aunque es obvio que en esa cita primó la civilización más avanzada y dominante, es decir la española. De ella recibimos la lengua con la que nos comunicamos y un legado cultural que nos integra a una comunidad iberoamericana compuesta por las naciones de América Latina y de la península ibérica.
Por su parte, la batalla de Sarandí, librada el 12 de octubre de 1825, fue un jalón de la heroica gesta iniciada en la playa de la Agraciada el 19 de abril de ese año a fin de expulsar del suelo oriental a los invasores brasileños. Al mando del general Juan Antonio Lavalleja el ejército patriota hizo frente a las tropas imperiales en las puntas del arroyo Sarandí en una dura refriega, resuelta en encontronazos de las dos caballerías rivales.
Allí primó la consigna impartida por el jefe militar de los orientales: "Carabina a la espalda y sable en mano". Y así fue que, a punta de sable, se logró la victoria de Sarandí, un hito decisivo en el proceso independentista uruguayo.
La confusión creada por el gobierno en torno a las fechas patrias es la causa de que esta efemérides pase casi inadvertida.