Durazno | Víctor D. Rodríguez
Pocas horas después de haber asumido el nuevo jefe de Policía de Durazno, José Luis Fierro, debió afrontar en la madrugada de ayer su primera respuesta ante un hecho delictivo.
Se trató de un millonario robo de alhajas de una joyería ubicada en pleno Microcentro de la ciudad, de donde se llevaron entre 40 y 50 unidades entre relojes de fina marca y todo tipo de joyas. Una gargantilla de oro robada fue avaluada por sus propietarios en 1.500 dólares. El jefe José Fierro se trasladó al lugar y participó activamente de la investigación junto a peritos de Policía Técnica e Investigaciones. El propietario del local, dijo que los ladrones ingresaron forzando la reja de la entrada principal que da a 18 de Julio y la puerta de entrada y "nadie vio nada" pese a la luminosidad del Microcentro. "No estamos en condiciones ahora de evaluar lo robado, no rompieron nada y me llamó la atención que no se llevaron el dinero que había en la caja", dijo el dueño.