N D. ISGLEAS / E. BARRENECHE
Enviar más policías a patrullar las calles no alcanzará para combatir adecuadamente el delito si carecen de preparación. Expertos en seguridad y ex policías apoyan la medida, pero advierten que dará resultados sólo en la zona de saturación.
En la opinión de especialistas privados y policías retirados con años de experiencia de campo, el aumento de patrullaje tendrá éxito en la medida en que sea complementado con otras medidas, como capacitación y equipamiento de los efectivos. Y su suceso también dependerá de la cantidad de efectivos que se despliegue en Montevideo.
Guillermo Maciel, consultor privado en seguridad pública y ex director general del Ministerio del Interior, considera que el aumento de efectivos en la calle es positivo en la medida en que se capacite a ese personal y se le equipe. "Es una medida en el buen sentido", dijo el especialista, aunque advirtió que hay que conocer qué cantidad de personal adicional se va a sacar a la calle.
De todos modos, Maciel sostuvo que por menos cantidad de personal que se envíe a patrullar a las calles siempre va a ser un apoyo extra respecto a lo que hay ahora. "Es una buena medida desde el punto de vista conceptual", subrayó. "El personal que se envía a la calle debe estar capacitado, porque no es sencillo tener conocimiento sobre la forma de patrullar", advirtió Maciel.
Consideró que "el comerciante seguramente va a querer el viejo esquema del policía de barrio, pero eso no es del todo posible." pero insistió que "es una buena medida acompañada por otras medidas".
"UNA SEÑAL". Andrés Ciappesoni, asesor de empresas en materia de seguridad con más de 20 años de experiencia, miembro de varias asociaciones internacionales como ALAS (Asociación Latinoamericana de Seguridad) y ASIS (Asociación Internacional de Seguridad), estimó que una mayor cantidad de unidades móviles y de policías en la calle "representa una señal para frenar la actual situación", pero "no se puede saturar de por vida las calles", advirtió.
"Las medidas son siempre buenas, pero si en el tiempo se complementan", expresó.
Un riesgo que para el experto se corre es que la delincuencia se traslade a otras zonas -la llamada emigración de la delincuencia-, si el patrullaje se centra en algunas zonas de Montevideo y el área metropolitana con altos índices de delito. Recordó que eso sucedió con la costa de Canelones cuando el patrullaje aumentó en zonas de Montevideo.
Ciappesoni consideró que el tema fundamental para bajar los índices de delitos es otra cantidad de medidas que tiendan a combatir la delincuencia en todos los campos, sociales, laborales y en especial urbanísticos, donde afirmó que es relevante el trabajo que hagan las intendencias.
El inspector Guillermo Navas, encargado de seguridad de Zonamérica y ex jerarca policial, comparte como medida efectiva el aumento de patrullaje para atenuar el perfil de los delitos actuales. Lo que los policías conocen como la "táctica de presencia" tiene dos requisitos fundamentales para poder ser exitosa: no desatender el patrullaje regular de las zonas críticas, y la capacitación y equipamiento de los efectivos, explicó a El País.
Según Navas, "ha decaído en forma alarmante" la preparación de los policías a un punto tal que "están en alto riesgo los ciudadanos y los propios agentes que salen a la calle". El experto dijo que los policías salen de la Escuela Departamental con "escasa" capacitación, la cual sostuvo que no es suficiente. "Por eso, una medida de aumento de patrullaje con un propósito netamente político no es buena", precisó.
"NO SIRVE". A su vez, el ex presidente del Círculo Policial, comisario Inspector (R) Jorge Cor, afirmó a El País que "ya fue inventado" en el pasado el plan que pretende instrumentar la ministra Tourné. "Siempre dan resultados dentro de la zona de saturación. El problema que tiene la Jefatura es que no cuenta con personal suficiente para aplicar un plan en todo Montevideo", explicó.
Además de más efectivos, "la Jefatura debería prepararlos para realizar ese tipo de procedimientos. En esas actuaciones ocurren muchas circunstancias violentas (enfrentamientos con delincuentes, persecuciones, etc.) y una gran parte de los policías no están preparados para ello. Hay que tener cuidado con este tipo de plan. Esperemos que de resultado".
ÑANGA PICHANGA . Sin embargo, hubo advertencias más severas. Para el ex director Nacional de Inteligencia, inspector Luis Pereira Saldías, es una "ñanga pichanga" el esquema de seguridad implementado por el Ministerio del Interior porque no tiene personal suficiente como para realizar un operativo eficaz en la ciudad.
"Sacaron 60 efectivos de Investigaciones. Si se dividen en tres turnos, quedan 20", dijo. "Luego estos deberán distribuirse en las comisarías de Montevideo. Resulta un policía por seccional. No sirve de nada. ¿Qué patrullaje se podrá hacer con ese personal? Ninguno", expresó.
"Hay una sola voz; ningún policía habla"
El inspector Enrique Navas no puede adelantar medidas para mejorar la seguridad pública. Señala que para ello se necesita manejar información estadística de la que no dispone. Pero con su experiencia, advierte dos problemas. "Me preocupa seriamente que haya una mala capacitación y una notoria pérdida de los conceptos disciplinarios con el personal, que hace reclamos colectivos y planteamientos sindicales indebidos, lo que resquebrajan la cadena de mandos".
Según Navas, la policía "no puede actuar como una horda, sino que necesita ser una fuerza organizada".
"Si no hay un sistema disciplinario que se maneje a través de la verticalidad del mando, y se actúa en base al grito de la tribuna, todo eso me lleva a tener serias dudas respecto a la efectividad de un plan", opinó, en velada crítica a la ministra Daisy Tourné. "Por algo será que ningún jefe de policía ni director habla. Hay una sola voz en el país que se escucha, que es la de la ministra. Eso nos recuerda regímenes que centralizaban el manejo de los medios. Hay quienes pretenden una policía de partido y no una policía de Estado. Y eso es muy peligroso", concluyó Navas.