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Finanzas electorales. Se empiezan a elaborar los presupuestos Sectores apelan a las donaciones y aportes de adherentes Calculan que pueden gastar entre US$ 1 y 3 millones por sector | Finanzas electorales. Aumento de costos preocupa a dirigentes del Interior Llegar al Parlamento cuesta entre US$ 40.000 y US$ 120.000 Está pendiente la ley de financiamiento de partidos | Esta semana votarían proyecto de financiamiento
La campaña electoral se viene y los partidos hacen números. Algunos sectores calculan que gastarán entre US$ 1 y 3 millones, mientras en el interior los aspirantes a legisladores calculan que una banca costará entre US$ 40.000 y US$ 120.000.
Los gastos de publicidad, cartelería, imprenta, alquileres de locales partidarios, transporte, pintura e infraestructura para los actos, comienzan a ser un dolor de cabeza para los dirigentes políticos. Partidos, sectores y candidatos a distintos cargos elaboran sus presupuestos y salen en la búsqueda de recursos que les permitan hacer frente a estos costos.
Si bien el Frente Amplio aún no definió sus candidatos para la próxima elección, algunos de los sectores ya están preparándose y calculan presupuestos.
Los integrantes del FA con cargos en el gobierno aportan el 15% del salario al partido y además destinan otro porcentaje variable a su respectivo sector. Pero a pesar de este aporte permanente, que se destina a mantener la estructura partidaria, es difícil generar un "colchón" que permita hacer frente a todos los gastos que la campaña electoral implica.
"Ahorrar no es fácil, además todavía estamos pagando las deudas de la campaña anterior. Las deudas del 2004 las vamos a terminar de pagar en diciembre de 2009", dijo a El País un dirigente del Nuevo Espacio que calculó que en esta campaña el sector gastará US$ 1 millón.
En el MPP la situación es más holgada pues en las elecciones pasadas fueron los que recibieron más votos y por ende quienes más recursos estatales percibieron. De todas formas este sector apunta a realizar una campaña austera, aunque aún no tiene costos calculados pues estima que la misma comenzará en marzo (ver recuadro).
Entre los colorados la situación es difícil en lo económico, según reconocieron a El País distintos dirigentes del sector. "El partido tiene pocos recursos y vamos a tener que ingeniárnosla más para generar alternativas a la publicidad, que es muy cara", dijo un dirigente.
En el Foro Batllista, por ahora, se han manejado con recursos aportados por dirigentes y gente cercana que ha colaborado para dar el primer impulso a la campaña electoral. La comisión de finanzas será la encargada de seguir recaudando y garantizar la transparencia. "Ya se están preparando visitas a amigos y empresarios para que hagan sus donaciones", dijo a El País el precandidato Luis Hierro. También explicó que en la web va a estar operativo en unos 10 días un mecanismo de aporte popular a través de tarjetas de crédito o Abitab.
La Lista 15 en tanto se sustenta con aportes de los legis-ladores y a través de rifas que compran los adherentes, según explicó a El País el senador Isaac Alfie. La comisión de finanzas también será la encargada de recaudar y garantizar la transparencia en el manejo de los fondos.
Pedro Bordaberry, candidato de Vamos Uruguay, dijo a El País que hasta ahora su grupo se ha financiado con pequeños aportes mensuales de sus adherentes que oscilan entre los $ 50 y los $ 200. "Estamos trabajando en una plataforma de comunicación y recaudación en Internet que va a tener una cantidad de formas de aporte -a través de una red de cobranzas, tarjetas de crédito o 0900- y en la que el aportante podrá comprobar que su dinero ingresó y en que se gastó", explicó.
En el Partido Nacional las respectivas comisiones ya están trabajando en la recolección de fondos pues calculan que los costos van a ser elevados si quieren derrotar al FA. La campaña centralizada de Alianza Nacional -sin contar listas, fracciones, sectores- para la interna y la elección nacional se estima que costará unos US$ 3 millones.
Los responsables de finanzas del precandidato de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga, tienen un protocolo de funcionamiento en el que fijan las reglas de juego para las donaciones: las contribuciones deben ser voluntarias, generar cero compromiso posterior a la elección, y no debe molestar que los contribuyentes hagan aportes a otro candidato en la interna o a uno de otro partido. Para obtener recursos se organizarán cena, rifas y otras actividades, informó a El País Washington Ribeiro, quien a partir de esta semana integrará la comisión de finanzas del sector.
En forma similar está procediendo Unidad Nacional, que también apelará a eventos y donaciones para financiarse. Los dirigentes, que ya contribuyen con un porcentaje de su sueldo al Partido, están comenzando a invertir también en el alquiler de locales, que van desde $ 5.000 a $ 20.000 por mes. El de la sede central es de US$ 2.500 por mes mientras que el cuartel general de Correntada Wilsonista cuesta US$ 6.000 al año.
"Hemos conformado una comisión de finanzas que va buscando puertas donde golpear, empresas, particulares o gente del partido que siempre está dispuesta a dar una mano. Nos imponemos un gran autocontrol para que los contribuyentes sepan qué plata ingresa y en qué se gasta, y también para limitarnos, porque si te dejás llevar no podés hacer frente a todos los costos", explicó a El País Francisco Gallinal.
En el interior del país los muros de las distintas ciudades, y hasta las rutas, también van poblándose de números de listas y nombres de dirigentes. Este simple método de difusión tiene un costo pues, pese a que quienes pintan son militantes, debe comprarse la pintura, pagarse los traslados y en algunos casos "alquilar" el muro en cuestión, que puede costar entre $ 500 y $ 30.000 si es un punto estratégico.
Un candidato a legislador de Durazno estimó que la campaña le insumirá unos US$ 40.000, mientras que en Maldonado y Rivera se habla de gastos de entre US$ 50.000 y US$ 120.000 para llegar a ser diputado.
Para llegar a ser intendente el costo es aún mayor, y en Maldonado estiman que superará el millón de dólares, según confiaron a El País fuentes de los tres partidos del Parlamento.
"La campaña departamental es un verdadero laburo chino, muy diferente a la nacional. Acá no se reciben fondos del exterior y todo se hace con esfuerzo y en forma artesanal", dijo a El País el intendente de Río Negro, Omar Lafluf. El nacionalista dijo que, si bien el partido colaboró en su campaña, su familia terminó endeudada y a los largo de estos años ha ido pagando poco a poco los créditos.
En la mayoría de los departamentos son los propios dirigentes los que pagan, de su bolsillo, los gastos de publicidad y alquiler de locales, que van desde $ 2.500 a $ 20.000 por mes. A esto hay que agregar los gastos de cartelería, imprenta y los actos, además de los traslados por el departamento.
Todos coinciden en que este año se incrementaron notoriamente los costos y esperan refuerzos para la campaña nacional, para evitar el endeudamiento de los dirigentes locales que, en muchos casos, se encuentran aún pagando préstamos de las elecciones pasadas.
"Somos gasoleros que da asco por momentos", dijo la senadora Lucía Topolansky a El País al explicar cómo maneja el MPP los recursos para la campaña electoral. El sector se financia con los aportes de dirigentes que tienen cargos en el gobierno y lo que se obtiene de la venta de la publicación "Participando" así como de pegotines, chorizos y tortafritas. "Casi todas las agrupaciones tienen una mesita en la feria del barrio para estas ventas", indicó.
El dinero que ingresa al sector se divide entre el Fondo Raúl Sendic, el Fondo de Solidaridad y lo que se destina a infraestructura y a los gastos de las movilizaciones. Todos los meses se ahorra algo para destinar a la campaña que, según Topolansky, es muy austera pues casi no se recurre a la publicidad televisiva.
"Tenemos un local central propio, que compramos con la plata de los votos de la elección pasada porque nosotros no hicimos televisión que es lo más caro. Sacamos más votos que todo el partido Colorado junto y fuimos el sector más votado del país, pero no hicimos publicidad en televisión, fíjese que paradoja", explicó la senadora.
Topolansky también destacó la colaboración que reciben de los militantes que son quienes donan su trabajo y permiten reducir los costos a los materiales necesarios para pintar muros o gastos de la imprenta.
El MPP tampoco gasta mucho en actos pues realiza pequeños encuentros, que denomina "mateadas", en los barrios. "Tenemos seis motitos con parlantes, una cajita para poner cassettes y la posibilidad de enchufar un micrófono para el audio de las mateadas chicas. Para las más grandes contratamos sonido pero siempre trabajamos con los mismos y nos hacen precio", dijo Topolansky.
Los costos de las elecciones en Uruguay en 1999-2000 casi alcanzan los US$ 40 millones, según datos del costarricense Kevin Casas Zamora, publicados en su tesis doctoral de la Universidad de Oxford.
La reforma constitucional que estableció la obligatoriedad de las elecciones internas, el balotaje y la separación de la instancia municipal, incrementó los gastos.
El ex vicepresidente de Costa Rica estudió la financiación electoral en su país y en Uruguay y publicó que en las elecciones de 1994 los partidos políticos uruguayos en conjunto gastaron US$ 35,6 millones y en 1999-2000 otros US$ 39 millones.
Los partidos reciben recursos del gobierno en relación a la cantidad de votos y donaciones de particulares para financiar las campañas.
En 1994 el aporte del Estado a los partidos políticos fue de US$ 15,3 millones, mientras que en 1999-2000 esta cifra se ubicó en los US$ 20,5 millones.
Tanto el Nuevo Espacio como el Partido Independiente -que otrora fueran un sólo partido- recurrirán a la venta de bonos, a cambio de los cuales entregarán obras de arte. Esta forma de financiamiento ha sido tradicionalmente utilizada por el Nuevo Espacio que en esta campaña eligió varias serigrafías de Hogue.
El Partido Independiente ofrecerá cuadros de artistas nacionales de prestigio a cambio de bonos de US$ 2.000.
"Estamos expectantes por saber qué pasa con la ley de financiamiento de los partidos políticos porque de allí viene una financiación y de eso depende si vamos a disponer de más o menos recursos para el fondo electoral", dijo la senadora Lucía Topolansky a El País.
En el mismo sentido se expresaron varios dirigentes del Interior de los partidos de oposición que dependen de esta ley para definir sus presupuestos electorales.
Este proyecto de ley fue aprobado por una comisión especial del Senado pero, pese al impulso del propio presidente Tabaré Vázquez, aún no ha sido aprobado.
"Los blancos plantearon inquietudes por lo que el proyecto volvió a comisión, pero esperamos que esta semana o a más tardar la próxima sea aprobado para que vuelva al plenario del senado", explicó a El País una fuente del Frente Amplio.
El proyecto de ley de funcionamiento y financiamiento de los partidos -que prevé topes a donaciones de privados y aumenta los recursos que brinda el Estado- busca dotar de más transparencia al proceso electoral. Para lograr consensos se dejó afuera el capítulo más cuestionado de este ley, referido al acceso gratuito a medios.
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