La Justicia decidió liberar de culpa a los dos menores detenidos —junto a otros dos mayores de edad— acusados de haber ejecutado a Luis Eduardo Aloy Maya en una fallida rapiña a un almacén ubicado en el Cerro.
Fuentes policiales dijeron a EL PAÍS digital que la decisión de la Justicia causó malestar en las filas ya que consideran que se desestima todo el trabajo realizado.
La fuente aclaró que los menores negaron la participación en el hecho cuando en forma verbal se lo habían confirmado a los efectivos policiales. Pero por su edad no se les puede tomar declaraciones por lo que no hay un registro de las mismas.
La Policía daba practicamente por cerrado el caso, pero aclararon que era necesario que los testimonios se repitieran en el Juzgado, cosa que no ocurrió.
Las fuentes consultadas dijeron que los menores habían dados detalles muy íntimos sobre el caso que únicamente habrían podido saber si estaban en el lugar cuando, según sus versiones, a uno de ellos se le escapó el tiro.
Los menores serán reintegrados al INAU de donde estaban fugados. La policía ahora buscará el arma homicida, un revolver calibre 32, que dijeron los detenidos haber arrojado en un baldío del Cerro pero hasta ahora no fue encontrada.
Los detenidos se tratan de dos menores de 15 y 16 años y dos mayores que son hermanos. Fueron detenidos cerca del almacén donde Aloy fue ejecutado de un tiro a través de una reja en Austria 2405, en Casabó. Los mayores tienen antecedentes por rapiñas y los menores estaban fugados del INAU.
EL PAÍS digital y El País