Piden discutir sobre ley de suelos

Agrónomos la apoyan pero no quieren burocracia

La ley de conservación de suelos que impulsa el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), es vista "con agrado y preocupación" por parte de la Asociación de Ingenieros Agrónomos (AIA), ya que, si bien es un tema de extraordinaria importancia para Uruguay, aún falta una discusión lo más amplia posible a nivel de la profesión.

El flamante presidente de la AIA, Daniel Zorrilla, quien dijo acceder al cargo "luego de una lucha electoral que hacía años no se daba", aseguró que es una cosa muy buena prestar especial atención al tema conservación de suelos.

En ese sentido, recordó que la erosión de los suelos es uno de los peores problemas desde el punto de vista ambiental que tiene Uruguay desde muchos años atrás.

DISCUSIÓN. En ese marco, consideró una muy buena iniciativa intentar reglamentar "una vieja ley que nunca se había llegado a cumplir de la manera en que sería deseable". Sin embargo, demandó que en esta etapa, en la que se comienza a instrumentar la reglamentación y el diseño de los planes, así como el manual de buenas prácticas de manejo, se cuente con una discusión lo más amplia posible a nivel de la profesión agronómica.

Para eso la gremial ya realizó los primeros contactos con la Facultad de Agronomía y con las empresas agrícolas, en donde hay una gran preocupación para que este tipo de problemas se tomen con la seriedad con la que se debe.

En consecuencia, la Asociación de Ingenieros Agrónomos del Uruguay se apresta a realizar un seminario, en la zona de influencia de Young (Río Negro), para analizar los mejores mecanismos de abordaje de este tema.

BUROCRACIA. Zorrilla precisó que la preocupación principal es que la instrumentación de los mecanismos se haga de la forma más eficiente posible.

"No queremos se transforme simplemente en más trabas burocráticas a la producción agrícola", dijo Zorrilla. Sin embargo, el profesional agregó que "esta es una oportunidad inmejorable para que el actual avance de la agricultura se realice conservando los suelos y no se transforme, como en tantas otras veces, en trabas burocráticas sin la participación del profesional que está realmente en contacto con el problema".

La misma preocupación que tienen hoy los ingenieros agrónomos es compartida por las gremiales agropecuarias, las que ya advirtieron que la necesidad de realizar planes de siembra, que deberán presentarse ante el MGAP, puede convertirse en una traba empresarial.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar