Bajando la guardia

El gobierno nos está cuidando. El presidente, que es médico y oncólogo, sabe que fumar es perjudicial para la salud. Por eso, enfrentando poderosos intereses y comportamientos fuertemente arraigados en nuestra sociedad, la administración del doctor Tabaré Vázquez ha librado un combate frontal contra el cigarrillo. Y es justo reconocer que la lucha, que no era fácil, ha sido tan firme como exitosa.

El primer mandatario y quienes le rodean pueden exhibir la guerra contra el humo de tabaco como un logro de esta gestión. De hecho, lo hacen. El presidente ha sido felicitado en el mundo por su liderazgo en esa materia. Y lo merece. Los uruguayos todos, sin distinción de banderías políticas, debemos reconocer al doctor Vázquez, y a sus compañeros de cruzada, su valentía y decisión a la hora de cuidar la salud de los uruguayos.

El sistema político en su conjunto ha tomado nota del éxito de esta cruzada. Incluso dentro del gobierno hay funcionarios que ya sueñan con su propia lucha contra algún Eje del Mal real o imaginario. Así, desde la Junta Nacional de Drogas se ha redactado una ley anti alcohol a la que, en voz baja, los propios legisladores del Frente Amplio juzgan autoritaria, restrictiva de las libertades individuales, discriminatoria para con los jóvenes y exagerada. "Es espantosa", llegó a admitir al semanario Brecha la senadora Margarita Percovich, mientras los jóvenes frenteamplistas demandan a sus líderes que no respalden este disparatario.

Entretanto, el Ministerio de Salud Pública ya piensa en cómo lanzar una guerra sin cuartel contra la denominada "comida chatarra". ¿Y es que acaso la hamburguesa es mala en sí misma? ¿Es malo comer carne con pan, o lo que potencialmente podría (en condicional, claro) llegar a dañar la salud es el abuso de lo que se le agrega a esa hamburguesa? ¿Y no es acaso lo mismo que uno le puede agregar a un chivito o a un chorizo al pan? ¿Y entonces? ¿Se está pensando en prohibir o en limitar el acceso a estos alimentos? ¿Con qué criterio y cómo, señores funcionarios?

Otros piensan en combatir la "televisión basura". Se olvidan que quien mira a Rial o a Tinelli lo hace porque quiere. Eso es la libertad. A mí no me gusta cómo habla Mujica y cuando lo encuentro en la televisión puedo elegir entre seguir escuchando su cháchara o poner el Discovery Channel. Nadie me lo impide.

Lo curioso es que el mismo presidente que nos ayudó a vencer al tabaco y el mismo gobierno que nos quiere salvar de la mayonesa, Moria Casán y el vino suelto es el que, a través de su programa "K.O. a las Drogas", promueve el boxeo como forma de encauzar a los jóvenes hacia una vida más sana (¿?).

El jueves 11, el semanario Búsqueda publicó un interesante informe sobre este programa y el decidido apoyo del presidente Vázquez al mismo. El asesor presidencial Héctor "Buby" Casada admitió a la publicación que el primer mandatario le pidió instalar clubes de box en todo el país. Y Casada cumplió. Con fondos oficiales se han abierto ya, sin que usted y yo nos diéramos cuenta, 60 academias de boxeo en todo el país, donde la friolera de 2.500 jóvenes ya andan a las piñas con la vida.

El presidente que deriva dinero de todos a promover este deporte que le apasiona (Casada dice a Búsqueda que Vázquez tuvo seis peleas como amateur), ¿no sabe como médico qué es a lo que se expone una persona que recibe golpes en la cabeza? ¿Sabe qué es un knock out y el riesgo de vida que corre una persona cada vez que sube a un cuadrilátero?

¿No deberíamos apostar más a la familia y a la educación (donde el Plan Ceibal es un gran logro) que a las academias de boxeo? ¿No deberíamos formar más y prohibir menos?

elpepepregunton@gmai.com

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