GUILLERMO ZAPIOLA
La propuesta fue de Robert De Niro. Cuando el director Jon Avnet se le acercó para proponerle actuar en el policial "Righteous Kill", fue él quien sugirió que el otro papel crucial del film podía encarnarlo Al Pacino. Y así fue.
El resultado se estrenó el pasado viernes en los Estados Unidos y llega al Río de la Plata a fines de noviembre. Pacino y De Niro encarnan a dos detectives de homicidios del Departamento de Policía de Nueva York, a punto de jubilarse, que son convocados para investigar el asesinato de un conocido proxeneta. A cierta altura comienzan a sospechar que esa muerte está vinculada con un caso que creían haber resuelto hace años (el presunto culpable fue condenado), y con el cual acaso se hayan equivocado. Los crímenes continúan, y muy pronto resulta claro que hay un asesino serial que está eliminando a delincuentes que han logrado escapar a las redes de la ley.
El director Avnet (Tomates verdes fritos, 1991; El árbol de los sueños, 1994; Algo muy personal, 1996) ya había trabajado con Pacino en uno de sus films más recientes, 88 minutes, donde el actor interpretaba a un psiquiatra forense al servicio del FBI que recibe por teléfono amenazas de muerte, de modo que la sugerencia de De Niro no debe haberle sonado como algo muy extraño.
REENCUENTRO. Aunque es la tercera vez que De Niro y Pacino actúan en una misma película, ésta es la primera en la que realmente trabajan juntos: nunca se encontraban en El Padrino II de Coppola (donde sus personajes se movían incluso en planos temporales diferentes), y solo tuvieron dos escenas en las que se enfrentaban en Fuego contra fuego de Michael Mann, donde incluso llegó a decirse que en una de ellas fueron filmados por separado (estaba resuelta a base de planos y contraplanos) sin que aparecieran nunca en el mismo cuadro.
De ahí al surgimiento de una persistente leyenda de Holly-wood hay un solo paso: la de que existe una vieja rivalidad entre los dos actores, y que nunca se han llevado bien. La realidad es bastante diferente, y Righteous Kill lo estaría demostrando: ambos actores mantienen una buena amistad desde hace décadas, confían el uno en el otro, y no tuvieron ningún inconveniente (al contrario) en trabajar juntos.
El guionista de Righteous Kill es Russell Gerwitz, quien antes escribiera El plan perfecto de Spike Lee, con Denzel Washington y Clive Owen, y que reconoce que le gustan las historias policiales "con truco", de esas donde un final sorprendente deja a los espectadores rascándose la cabeza. Gerwitz sostiene que Los sospechosos de siempre de Bryan Singer es "una película que lo inspiró", y que no puede imaginar a dos mejores actores que Pacino y De Niro para encarnar a sus veteranos detectives.
Pero si la película presenta a dos personajes a punto de jubilarse, no cabe decir lo mismo de los dos actores que los interpretan. A sus sesenta y cinco años, De Niro sigue muy activo, y ya tiene en postproducción una película (Everybody`s Fine, una `remake` del film de Giuseppe Tornatore Stanno Tutti Bene donde recrea al personaje originalmente encarnado por Marcello Mastroianni) y tiene en producción Frankie Machine, un asunto de mafiosos dirigido por Michael Mann, el de Fuego contra fuego. También su nombre ha sido mencionado, aunque sin confirmación, co-mo eventual intérprete de Street of Dreams, otra historia de mafiosos que dirigiría Raymond De Felitta.
DALÍ. Por supuesto, Pacino no se le queda atrás. Ya ha sido reclutado para filmar una `remake` de Rififi, clásica historia de un "robo perfecto" inspirada en novela de Auguste Le Breton que ya fuera memorablemente filmada por Jules Dassin en el año 1955. Y entre sus próximos proyectos figura también Dali & I: The Surreal Story, inspirada en un libro del periodista y ex marchante de arte Stan Lau- ryssens, en el que encarnará al famoso pintor.
Lauryssens, quien estuvo cuatro veces en prisión por vender obras de arte falsificadas, se llama a sí mismo "el engañador engañado", y sostiene que muchos de los cuadros que circulan con la firma de Dalí (incluyendo algunos que él traficó de buena fe) son falsos. También duda de muchos de los testimonios de amigos del pintor que ha recogido en su libro, aunque reconoce que si solamente el ochenta por ciento de ello es cierto se trata, de todos modos, de una historia fabulosa. La película, dirigida por Andrew Niccol (Gattaca, El señor de la guerra) se ocupa de la relación entre Dalí y Laury-ssens, que será interpretado por Cilián Murphy. Realidad o fantasía, la historia tiene sus riesgos y confirma que Al Pacino sigue dispuesto a tomarlos.
De la mafia al mundo de Wilde
Ni De Niro ni Pacino se limitan actualmente a su trabajo actoral. El primero sigue produciendo, encargándose del festival TriBeCa, no descarta volver a dirigir y hasta se ha convertido en dueño de un hotel.
Por su parte, Pacino ha vuelto a otra de sus vocaciones: la dirección. Acaba de terminar Salomaybe, una reinterpretación de la clásica Salomé de Oscar Wilde en la que vuelve a emplear el mismo recurso de combinar documental y ficción que ya utilizara en su anterior En busca de Ricardo III, que era una inteligente relectura del universo shakespeareano.
Con una perspectiva que se insinúa (afortunadamente) como totalmente diferente a la que el británico Ken Russell aplicara al mismo asunto hace ya algunos años, Pacino se ha propuesto explorar los temas de la religión, la política, la violencia y la sexuali-dad que Wilde ("ese individuo profundo que posaba de frívolo", como lo definiera Borges) deslizara en la más controversial de sus piezas teatrales, que sufrió en su momento diversas censuras y prohibiciones.
Al igual que su Ricardo, la nueva película de Pacino entrecruza varios niveles de ficción, incorpora la representación de la obra de Wilde, pero también muestra a los actores siendo ellos mismos y preparando la obra (Pacino se reservó el papel del rey Herodes), y reflexiona sobre la vigencia contemporánea del gran autor victoriano. Actúan también (e igualmente hacen también de sí mismos) Kevin Anderson, Geoffrey Owens, Caia Colley y otros.
Un juego de video
La cacería cinematográfica de un asesino serial no es el único proyecto en el que Robert De Niro y Al Pacino se encuentran actualmente involucrados. También están aportando sus voces al `video game` Heat, inspirado en la película de Michael Mann Fuego contra fuego, que saldrá al mercado el próximo año.
Duelos pasados entre LOS DOS actores
El Padrino II
1974
Robert De Niro y Al Pacino nunca se encontraban en esta segunda entrega de la saga mafiosa de Francis Ford Coppola. De Niro encarnaba al joven Vito Corleone (el personaje que antes hiciera, en su madurez, Marlon Brando), mientras Pacino era su hijo Michael. Las dos historias transcurrían en épocas diferentes.
Fuego contra fuego
1995
Extenso policial de Michael Mann sobre un ladrón (De Niro) y un policía (Pacino) muy profesionales. Salomónicamente, la película les dedicaba alternativamente una escena a cada uno para distribuir sin traumas su estrellato, y en sólo dos de ellas (una intermedia y el final) los dos se encontraban realmente.