DR. CARLOS D`ANGELO
En nuestro país se comprobó en los últimos años un incremento en casos de leptospirosis por lo que se considera una enfermedad reemergente. Como toda zoonosis el agente causal, una bacteria del género leptospira, pasa de un animal al ser humano.
El reservorio animal de la leptospira está fundamentalmente en los roedores que la excretan en su orina, pero también afecta otros mamíferos, tanto silvestres como domésticos.
Si bien los perros, cerdos y bovinos también excretan por la orina a la leptospira, se comportan como portadores transitorios de la bacteria, aunque también pueden contagiar. En tanto la rata es un portador permanente que no se enferma, pero mantiene alojada la leptospira en sus túbulos renales. Al eliminar en su orina las bacterias con plena vitalidad, éstas contaminan agua y alimentos.
La enfermedad es mucho más frecuente en Uruguay en el área rural, donde se comprueban alrededor del 75% de todos los casos, en tanto que en las zonas urbanas sólo llega al 25%. La mayor parte de los casos se registran en personas de entre 20 y 60 años de edad.
La infección del ser humano tiene lugar cuando accidentalmente toma contacto con la orina de una rata infectada.
La penetración de la leptospira se produce habitualmente a través de la piel que está en contacto con el agua, sobre todo si existe alguna lesión o erosión cutánea.
Se observa una mayor incidencia a nivel de las zonas suburbanas, en especial cuando éstas cuentan con alta dotación demográfica, terrenos inundables y condiciones de saneamiento deficitario con mal manejo de las aguas servidas.
En el área urbana se ve en hurgadores, sobre todo aquellos que permanecen en cloacas.
También afecta a quienes por razones de trabajo mantienen contacto con aguas servidas, como es el caso de los sanitarios que trabajan en cloacas o en sótanos inundados.
Otros profesionales que padecen leptospirosis son los trabajadores de la construcción.
El 78% de los casos registrados en Uruguay durante los años 2001 y 2002 fueron en el medio ambiente rural. Allí la padecen los peones de estancia, veterinarios, tamberos, y se observa con bastante frecuencia en los trabajadores de arrozales.
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José Mazzini 2957
Más casos, pero menor mortalidad.
Los casos de leptospirosis han ido en aumento. En el primer semestre del 2007 se notificaron 62, cifra equivalente a todo el 2006. A pesar del constante incremento, en los últimos años se ha comprobado un descenso de la mortalidad, que pasó del 22% en 2000, al 8% en la actualidad.
¿Cuáles son los síntomas?
Luego de producida la infección, el período de incubación es de unos 10 días, pero puede prolongarse. A partir de allí, se presenta un cuadro de tipo infeccioso, similar al de una fuerte gripe, en que predominan dolores musculares y articulares. La fiebre es alta y alcanza los 40 o 41°C.
¿Es una enfermedad grave?
Es característica la aparición de ictericia y sangrados diversos (por trastornos de la coagulación), con manchas en la piel, de tipo "moretones". Esto aparece en las formas más graves denominadas "ictero-hemorrágicas". Suele asociarse además insuficiencia renal y meningitis.