GUSTAVO TRINIDAD
Un vecino se enfrentó en su casa a un delincuente con una varilla de hierro. A otros los esperan cuando vuelven del supermercado y les bajan los pantalones para robarle las bolsas. A otro lo tiraron al piso para robarle el dinero de los bolsillos.
Los hurtos entrando por los techos de las casas son de todos los días y también las agresiones a los vecinos que buscan organizarse contra la delincuencia. Varios han sido apedreados y otros amenazados con tomar represalias.
Ayer mismo en la tarde, varios menores fueron detenidos cuando intentaban entrar por el techo a una casa ubicada sobre a calle Ounanián.
Esta es la situación de inseguridad que se vive en los barrios Arroyo Seco, Bella Vista y parte de Reducto.
Por ello el próximo jueves a las 19 horas se dará lo que intenta ser el puntapié inicial a la instalación de una Mesa de Seguridad Ciudadana. Será en el club Auriblanco, en San Juan y Ounanián, y concurrirán vecinos, comerciantes, autoridades de INAU, del Centro Comunal, representantes de todos los partidos políticos, de la Policía y de organizaciones que trabajan sobre el tema drogas.
"Queremos organizarnos porque, por un lado, hay muchos vecinos que tienen miedo y hay otros que pueden tomar actitudes violentas contra los menores que son el mayor problema que percibimos en la zona", contó en diálogo con El País, Líber Olivera, uno de los organizadores de la reunión. Los vecinos calculan que más de 200 personas asistirán a analizar los problemas de seguridad y buscarles solución.
Mediodía. A Olivera lo rapiñaron a las 13 horas. "Yo soy grande y alto y me tomaron por atrás, me robaron el dinero y después me tiraron. Sentí muchísima bronca e impotencia. Hay vecinos que dicen que hay que matarlos, otros muchos no estamos de acuerdo con que esta actitud sea la solución y por eso mismo es un tema que el barrio tiene que tratar y ver cómo se puede tomar medidas para paliar la situación", explicó Líber Olivera.
No pasar. Hay varios puntos en el barrio que ya son intransitables. Uno de ellos es en Agraciada y Asencio, a la salida un supermercado, donde los delincuentes esperan frente a la sede de Wanderers. Allí a varios vecinos de avanzada edad los han sorprendido por detrás bajándole los pantalones y cuando la víctima, casi por instinto, suelta las bolsas con las que volvía del supermercado, se las roban.
Agraciada y Tapes es otro punto muy complicado en la noche. "Si vas al bar o a otros comercios que hay por ahí, tenés que ir con la plata justa, porque a la vuelta hay un grupo de jóvenes que ya hicieron varias rapiñas", dijo el vecino.
"Tampoco se puede ir como antes a tomar mate a la rambla portuaria. Tenemos varios asentamientos por ahí y hay muchos arrebatos", contó Olivera, que hace 20 años vive en la zona.
Pero el barrio tampoco está libre del consumo de pasta base. "Por eso vendrán a la reunión gente que trabaja con el tema drogas y también del INAU. Uno pasa y se da cuenta que están alterados, drogados y lo mejor es ni mirarlos y si te piden dinero llevar alguna moneda, porque el INAU dice que no hay que dar dinero en la calle, pero yo con una moneda de $ 5 me puedo ahorrar un gran problema y entonces te das cuenta que estás viviendo en un jungla". Otro tema que preocupa a los vecinos son las agresiones, la mayoría de las veces con pedreas. Varias casas han sido apedreadas y también vecinos. "A mí me tiraron hasta con un candado", aseguró Olivera.
Esta semana grupos de vecinos fueron casa por casa y otro ofreció su publicidad móvil con altoparlantes para convocar al barrio. "Esto está creciendo y algo tenemos que hacer", comentó Olivera.
Ya no se pasean ni los perros
En la zona se ven patrulleros de la Seccional 6ª, pero el accionar de algunos menores sólo necesita de segundos para concretar un hurto. Así, un vecino sacó al perro hasta el árbol en la vereda de su casa y en segundos, mientras estaba de espaldas, un menor aprovechó la puerta abierta y entró a la finca con el objetivo de robar. El hombre lo vio y tomó una varilla de hierro que estaba en la calle, que era refaccionada por una empresa, y lo enfrentó logrando poner en fu-ga al delincuente. Ni pasear al perro pueden.