SEBASTIÁN AUYANET
Jimmy Page, John Paul Jones y Jason Bonham están en este momento en algún estudio de grabación de Inglaterra para grabar canciones. Con Robert Plant de gira aumenta el misterio, mientras la obra de la banda sigue vigente.
"¡Este es el mejor día de toda mi maldita vida!", gritó Dave Grohl, ex baterista de Nirvana y actual líder de los Foo Fighters hace menos de un mes. Su banda alcanzaba la cima del reconocimiento rockero presentándose en uno de los templos más importantes de la historia de la música: Wembley.
Pero no era ese estadio lleno en el que la masa de público envolvía al escenario ubicado en el centro de la cancha lo que hizo al mejor día de Grohl. Es decir, faltaba un complemento, un remate para ese día perfecto. Y qué mejor regalo para un tipo como Grohl que tener a su costado a dos de las grandes leyendas del rock a nivel mundial, probablemente los tipos que haya imitado durante años antes de considerar una carrera dentro de la música: Jimmy Page y John Paul Jones. Juntos, dos Led Zeppelin en tu concierto ¿Se puede pedir algo más?
Algo así estaba lejos de suceder hace unos diez años, cuando la banda que en 1980 se separó debido a la muerte de John Bonham, su baterista, y cuyo núcleo principal (el guitarrista Jimmy Page y el cantante Robert Plant) estaban notoriamente distanciados de quien llevó el bajo durante toda la carrera del grupo.
Todo aquello cambió en forma oficial el 10 de diciembre del año pasado, cuando un cartel electrónico gigante que ponía "Led Zeppelin" se encendió en el O2 Arena de Londres para que unas 27.000 almas bendecidas con la gracia de una entrada vivieron el regreso definitivo de una vieja gloria: el Zeppelin de hierro, ese que nunca iba a volver a levantar, retumbó de nuevo en el mundo.
Pasaron los meses y los rumores se fueron aplacando. Pero la cosa creció en serio: desde tickets de preventa para shows en lugares como Los Angeles o San Diego hasta un cantante (Ian Astbury, de The Cult) que hizo el ridículo anunciando que la banda giraría junto a "Zep" en vivo durante este año.
"Es cierto que nos encantaría poder tocar de vez en cuando estas canciones, pero no nos queremos convertir en una máquina impiadosa que se repita noche a noche. No sé qué es lo que está a la vuelta de la esquina y lo cierto es que mi energía ahora está puesta en otros proyectos", dijo Robert Plant, dejando sentada su posición al respecto.
Sin embargo, el resto del cuarteto está trabajando, con Jason Bonham incorporado plenamente al grupo en reemplazo de su padre. De hecho, fue el mismo Jason quien aseguró el martes pasado a una radio estadounidense que están trabajando para crear nuevo material. "No se qué será, pero será algo", aclaró el baterista.
"Es algo que siempre estuvo planeado, aunque por el momento todo lo que sé es que tengo el enorme placer de tocar e improvisar con ellos dos".
¿Y Plant? Mientras Jason Bonham anunció que desde el 1º de septiembre deja de tocar con su banda Foreigner y Page aviva los rumores de gira mundial entrevista a entrevista, la voz del grupo sigue promocionando su climático (y más que recomendable) trabajo Raising sand, que prueba nuevamente su rango vocal más allá de los aullidos rockeros junto a la cantante de bluegrass y country Alison Krauss. Por su parte, el guitarrista asegura que Plant está "muy entusiasmado" por el regreso del grupo. Pocos días después de aquél concierto de reunión, Plant declaró que no quería hacer nada más en este mundo que volver a tocar con esa vieja banda a la que llegó como cantante en 1968, y que al tiempo sería contratada como gran apuesta por el sello Atlantic, una de las marcas más importantes en la historia de la música rock. con los tres músicos en el estudio, seguro que no hay fan que esté seguro de que Plant aparecerá en algún momento para grabar voces y volver a encender la maquinaria.
LA PENÚLTIMA. Diciembre de 1978 fue el mes de las últimas grabaciones de la banda. En aquel entonces, Zeppelin buscaba un sonido distinto a lo que la banda venía haciendo en trabajos como Presence, de 1976. En ese año finalizarían la película The song remains the same, cuyo soundtrack también fue editado.
Con una audiencia masiva completamente volcada a favor del grupo a la hora de hacer giras los convirtió en el gigante definitivo del rock de la década, superando incluso a grupos como los Rolling Stones tanto en ventas como en popularidad a nivel de estadios. Cada vez que la banda se presentaba, las audiencias de los festivales se iban a más de cien mil personas y los problemas incipientes de Page con la heroína no se notaban demasiado, aunque Plant todavía penaba por la muerte prematura de su hijo Karac. En ese contexto llegó In through the out door, quizá el trabajo más experimental del grupo. Al igual que por aquellos años sucedió con los Stones, debido a problemas de impuestos la banda no pudo tocar durante dos años en Inglaterra y estaba en pleno regreso a tocar en su tierra natal.
Según opina la crítica especializada de aquella época, el disco muestra un trabajo de sonidos en el que predominan los efectos de Jones y la voz de Plant por sobre la batería y la guitarra, precisamente las dos patas más afectadas del grupo en ese momento.
"Tanto John (Bonham) como yo nos sentimos disconformes con ese disco. No me quedé para nada contento con canciones como All my love", declaró Page en 1998, después que las sesiones de la BBC fueran editadas. "Definitivamente esa no hubiera sido la línea de sonido que hubiera preferido seguir si hubiésemos seguido funcionando".
Tanto en aquel momento como en este, la experimentación o la utilización de recursos modernos y otros condimentos no es algo que se espere de Zeppelin. En pocos días llegará un disco de Metallica que parece buscar una actualización de sonido forzosa. No es lo que un fanático de Zeppelin esperaría, ya que es una banda con una identidad sonora demasiado fuerte como para modificarla. Habrá que ver qué saldrá de adentro de esa sala de ensayos.
Regreso olímpico
Page fue una de las estrellas presentes en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Beijing, como uno de los representantes de la Londres que espera sus juegos para el año 2012. Esta es otra de las reapariciones públicas que hacen pensar que el ruido mediático no está equivocado y que aún hay chances de ver a Led Zeppelin girando de nuevo.
"Mothership" en vinilo y edición especial
El año pasado, con motivo de la reunión de la banda, el sello Atlantic editó Mothership, el primer lanzamiento del grupo después de la publicación de las sesiones de la BBC, que llegaron en 1997.
Se trata de una selección que llegó en edición doble con canciones seleccionadas personalmente por Page, Plant y Jones.
Temas legendarios como Whole Lotta Love, Immigrant Song, Kashmir, Rock And Roll, Dazed And Confused o Stairway to Heaven integran este compendio que recorre toda la discografía de la banda y además incluye un DVD con material en vivo.
El compilado volvió a ser éxito de ventas. Llegó rápidamente al millón de copias vendidas en los Estados Unidos, y es por eso que este año Atlantic decidió dar rienda suelta al espíritu "retro" y editó el lunes pasado la recopilación en cuatro vinilos de 180 gramos, una de las calidades más finas de sonido que puede dar el viejo formato, claramente superior a cualquier otro actual.
El mito del rock que el mundo necesita de regreso
Quizá por motivaciones, por autenticidad o por contexto social. Lo cierto es que el sonido de Zeppelin tiene buenos imitadores pero nadie digno de ocupar su lugar. Y basta con ver cualquier video del show de diciembre pasado para entender que, una vez más, teniendo el original obviamente se lo va a preferir. Más aún en el caso de una banda formada por verdaderos gigantes fuera de actividad para la historia del rock.
Está dicho hace tiempo: los "revivals" son una cuestión de marketing en la mayoría de los casos. Por fuera de las intenciones de los músicos de volver a reunirse y hacer música, en un contexto mundial carente de leyendas y con las figuras actuales mirando siempre a los 60` 70` y 80`, es normal que el público fanático del rock and roll necesite de regreso a Led Zeppelin, así como ya necesitó de vuelta a Police o a Genesis el año pasado.
El caso de la banda comandada por Page y Plant es a la vez definitivo. Es que dentro del rock actual, el peso de la sombra de Led Zeppelin aparece sobre buena parte ya no sólo de subgéneros como el heavy metal sino sobre las bandas de rock en general. Quizá no sea el motivo primordial, pero sí uno de los principales impulsores de esta reunión, así como también de la especulación que flota en torno de aquella noche del O2 Arena que amagó con propagarse a todo el mundo en forma de gira y que aún no se confirma.
Plant: aún en actividad y cerca de la masividad
No es que Robert Plant haya decidido una carrera experimental o dentro del ambiente "indie". De hecho, su trabajo Raising Sand, grabado junto a la cantante Allison Krauss durante el año pasado, ya se hizo de un premio Grammy y ha llevado a ambos artistas a girar por los escenarios más conocidos del "mainstream" musical anglosajón; entre ellos festivales como el Bonnaroo, donde actuaban grupos como Metallica, Pearl Jam o The Raconteurs, entre muchísimos otros.
Plant no necesita a Led Zeppelin para obtener masividad: su carrera solista, encarada tiempo después de romper con Led Zeppelin, está llena de grandes trabajos como Now and Zen, que llegó al multiplatino en ventas. Colaborando con Page también triunfó con el disco No quarter, editado en el año 1994.