LORELEY NICROSI - En Asunción
El País en Paraguay
Uruguay espera alcanzar una alianza estratégica con el nuevo gobierno paraguayo, ante la afinidad ideológica del Frente Amplio y el presidente guaraní Fernando Lugo. Juntos, reclamarán flexibilidad para acuerdos por fuera del Mercosur.
Al menos así lo expresó ayer en Asunción el canciller Gonzalo Fernández, minutos antes de regresar a Montevideo junto al presidente Tabaré Vázquez luego de los actos oficiales de toma de mando de Lugo.
"Tengo muchas expectativas en solucionar el tema de las asimetrías", afirmó por su parte Vázquez en la plaza ubicada en las inmediaciones del Congreso paraguayo.
Fernández, en tanto, dijo que Uruguay espera lograr una alianza estratégica con Paraguay ante la afinidad ideológica de las dos gobiernos, y de esa forma tener un mayor peso ante los dos socios mayores del Mercosur, Argentina y Brasil. También confió en que ante la falta de resultados en la Ronda de Doha, "todo el bloque cambie y mire más hacia la Unión Europea".
Fernández informó a El País que durante la reunión que mantendrá el lunes con el canciller brasileño Celso Amorim en Montevideo, analizará el futuro del bloque regional tras la falta de resultados que obtuvo el gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva en la última reunión de la Ronda de Doha, adonde no se llegó a conclusiones sobre los subsidios agrícolas que aplican las grandes potencias, entre otros asuntos comerciales.
Fernández confía en que los socios mayores del Mercosur cambien su postura, por la frustración que tuvieron en su apuesta a la Ronda de Doha.
"Pienso que sí, que habrá una alianza estratégica. Lo hablé con Lugo cuando recién era presidente electo, haciéndole ver que los dos países pequeños tenían que buscar un fortalecimiento de sus relaciones comunes para combatir dentro del Mercosur las asimetrías", expresó Fernández en la capital paraguaya.
"Se va a trabajar bien, ya lo veníamos haciendo con el canciller saliente Ramírez", agregó.
Fernández indicó que si bien aún no se han fijado encuentros concretos con las nuevas autoridades de Relaciones Exteriores de Paraguay, sí ha tenido contactos telefónicos con el nuevo canciller cuando, una semana atrás, fue designado por el presidente Fernando Lugo.
Si bien Fernández dijo desconocer la intención de algunos integrantes del gobierno del Frente Amplio de contar con una eventual represa conjunta con Paraguay, subrayó que "el tema energético es un severo problema".
Por otra parte, el canciller dijo que Uruguay estrechará los lazos comerciales con Paraguay. "Es la única chance que tienen dentro del Mercosur los países pequeños", sostuvo.
Interrogado respecto a si evaluaba la posibilidad de que los dos países plantearan a los socios mayoritarios el poder negociar por fuera del bloque, Fernández expresó: "Se puede pedir mayor flexibilidad".
"Yo tengo esperanza que después del fracaso de la Ronda de Doha, el bloque va a tener que pegar un giro y mirar un poquito más seguramente hacia la Unión Europea. O sea que una hipótesis es buscar las flexibilidades que le permitieran a Uruguay firmar algunos tratados por fuera del bloque, pero tengo esperanzas de que el bloque entero cambie después del fracaso de Doha, adonde Brasil hizo muchos esfuerzos y muchas concesiones para que Doha cerrara y no se logró", afirmó Fernández.
Lugo asumió ayer la presidencia de Paraguay con grandes desafíos para un país que, a pesar de vivir un buen momento de crecimiento económico, no sale de la grave pobreza en la que viven 2,5 de sus 6 millones de habitantes.
Las principales demandas que los paraguayos ponen en manos de su nuevo presidente son que mejore la situación económica y que la mayoría del país salga de la pobreza, según revela una encuesta divulgada por el diario ABC Color con motivo de la investidura.
La economía paraguaya, la menor del Mercosur con un PIB de US$ 8.000 millones, registró en 2007 un crecimiento de 6,8%, la mejor cifra en los últimos 25 años. Ese resultado se produjo especialmente por la ganadería, la agricultura y la venta de soja, de la que es cuarto mayor productor mundial y vivió un período de buenos precios internacionales. Pero el país enfrenta también una elevada inflación que el año pasado avanzó a 7,7%.
Las diferencias sociales y la pobreza siguen siendo enormes. El 40% de los paraguayos es pobre y la pobreza extrema afecta a un 20%.
De sandalias y barba recortada
En su primer discurso como presidente de Paraguay, Fernando Lugo agradeció la hospitalidad de los países de la región a los emigrantes paraguayos. Pero la mención especial fue para Argentina y para eso utilizó la figura de Carlos Gardel.
"Paraguay tiene a sus hijos en el mundo. Hoy es tiempo de agradecer la hospitalidad de esos países que los acogen. Cuántos habrán cantado con Carlitos Gardel el tema Volver..., pero cuántas veces no pudieron retornar al país pero se arroparon con el abrigo solidario de la Argentina. Presidenta Cristina (Fernández de Kirchner), esta es la oportunidad histórica de decir: muchas gracias``, expresó Lugo emocionado.
Sólo en la provincia argentina de Buenos Aires, la cifra llega a 1.500.000 paraguayos.
En la principal plaza de la capital Asunción se reunieron unas 50.000 personas para observar el histórico acto y estallaron en una ovación cuando el ex sacerdote se convirtió en gobernante.
Tal como lo había anticipado, el flamante presidente vistió una camisa de color blanco con cuello Mao, sin corbata ni saco, y calzó un nuevo par de sandalias franciscanas de cuero marrón. La barba blanca que lució por años la recortó para el día de la asunción.
En su discurso Lugo anunció los principales objetivos de su gestión: la lucha contra la corrupción y la inequidad social.
"Hoy termina un Paraguay exclusivo, un Paraguay secretista, un Paraguay con fama de corrupción, hoy se inicia la historia de un Paraguay cuyas autoridades y pobladores serán implacables con los ladrones de su pueblo``, aseveró. "Soñamos con un Paraguay socialmente justo, sin hambre``, agregó.
Donará sueldo de US$ 6.000
Fernando Lugo, minutos antes de asumir como presidente de Paraguay, dijo que su salario mensual de US$ 6.000 lo donará a los pobres "porque no los necesito para vivir con modestia``. Adelantó que los US$ 500.000 anuales destinados a gastos reservados "los usaré equitativamente en seguridad, viajes y agasajos a visitantes extranjeros, pero me caracterizaré por la austeridad".