GUSTAVO TRINIDAD
Se crió jugando en las puertas de un almacén en Piedras Blancas en el que el domingo robó. Terminó apuñalado en la espalda. Quien lo persiguió y agredió es un joven con quien tiempo atrás jugaba, hijo del almacenero al que había hurtado.
A este joven ladrón de 20 años, lo cambió la pasta base como a decenas de otros que acosan el barrio con desesperados hurtos para otra dosis.
El mismo declaró que no quería que lo acusaran a su amigo por la puñalada que recibió. Así el almacenero de 44 años y su hijo de 19 recuperaron ayer la libertad, aunque el joven fue procesado sin prisión por lesiones graves. Pero no será fácil recuperar la amistad y la confianza resquebrajada de alguna forma por el síndrome de abstinencia a la droga.
Ante esta situación, que se repite en la mayoría de los barrios montevideanos, ayer se lanzó el programa para atender a jóvenes reclusos primarios adictos a la pasta base, que conforman el 68% de los jóvenes que son procesados por primera vez.
"Es lamentable porque la familia lo conoce de toda la vida. Todos nos criamos juntos. Él iba a los bailes con mi sobrino. Pero esto se tiene que arreglar, somos todos del barrio, son calenturas del momento", dijo a El País un integrante de la familia hurtada.
"Hay consumo de pasta base en casi todos los barrios, lamentablemente hechos como este son el resultado de eso", expresó. "Son hurtos constantes. Son ladrones pasteros, de esos acá está lleno. A mí me roban manzanas porque las venden por un peso y completan para la dosis. Son hurtos pequeños, de adictos, pero a nosotros nos destrozan porque somos comercios muy chicos.
El consumo de pasta base en el barrio es impresionante", dijo a El País un comerciante que tiene su negocio cerca del almacén que fue hurtado, en la esquina de Azotea de Lima y Teniente Rinaldi.
casillero. Fue allí que el joven de 20 años robó un casillero de cerveza y fue visto por el propietario del almacén y su hijo, que lo persiguieron. Cuando trepaba un alambrado le dieron una puñalada en la espalda, según indicaron fuentes policiales.
El joven herido se recupera y será indagado. "La ministra del Interior dijo que son pobres muchachos y que por algo lo hacen. Esta bien, pero es a mí a quien tiene que dejarme venir al almacén tranquilo. Es a mí a quien tiene que cuidar, que para algo el Estado me saca plata del sueldo que hago trabajando 10 horas por día", comento Carlos a la salida del almacén. Carlos ya no viene al comercio de noche desde la última vez que le robaron la bolsa con unos pocos comestibles que había comprado.
"Me manotearon la bolsa y salieron corriendo. Les sirve cualquier cosa", aseguró. "Que los encierren y los traten contra las drogas. Qué sé yo. Pero a los trabajadores nos tienen que cuidar porque somos los que mantenemos el país y a los políticos como la señora ministra", expresó.
Programa para jóvenes presos primarios y adictos a las drogas
Como lo informara El País, 70 jóvenes comenzarán a ser atendidos por un equipo multidisciplinario contra su adicción a las drogas, sobre todo la pasta base. Se trata de jóvenes procesados por primera vez de entre 18 y 29 años y que no hayan cometido delitos graves. Comenzarán en Cárcel Central y pasarán luego al Centro Nacional Recuperación (CNR). Las autoridades constataron que muchos de estos jóvenes no tienen perfil criminal e incluso son estudiantes que abandonaron la educación y se iniciaron en el consumo de la pasta base. En el programa interviene también la Junta Nacional de Drogas y el Mides. El Prosecretario de la Presidencia, Jorge Vázquez, indicó que "la droga no vino a deteriorar las condiciones de vida de los uruguayos, sino que las condiciones de vida se deterioraron en nuestro país y eso fue tierra fértil para la instalación de este flagelo".