Un comerciante se trenzó en lucha con un rapiñero al pensar que el arma que éste usaba era de juguete. Pero el delincuente efectuó un disparo y un fragmento de un proyectil rozó al comerciante. Minutos más tarde fue capturado.
Ayer el día empezaba con normalidad en el supermercado ubicado en la calle Colón 1359 y Sarandí.
Eran cerca de las 8 de la mañana cuando llegó una pareja. La mujer se quedó en la puerta y el joven entró a pedir una máquina de afeitar, crema de enjuague y jabón de tocador. Cuando el comerciante lo atendía, el hombre sacó un revólver y le dijo que era un asalto, que le diera todo el dinero.
El trabajador desconfió del arma al verla un poco herrumbrada y pensó que era de juguete. En ese instante pensó en llevar al delincuente al fondo donde estaba su hermano, para desarmarlo entre los dos.
"Mirá lo que tengo: solamente 20 pesos, si recién abrí. La plata la tengo en el fondo", le dijo. Cuando caminaban para el fondo el delincuente le apuntaba a la piernas, el comerciante vio el momento y se le tiró encima para tratar de desarmarlo. En el forcejeo se le escapó un tiro que impactó en el piso. El hermano del comerciante terminó de sacarle el revólver calibre 38 al rapiñero. Intentaron detenerlo pero el delincuente logró salir corriendo junto a la mujer que lo esperaba.
Cuando corrían por la calle Colón un policía de la Dirección de Inteligencia, que llevaba su hija a la escuela, vio la situación y dejó a su hija en una obra para perseguir al delincuente. A la persecución se sumó un vecino y entre los dos pudieron cerrarle el paso al joven y detenerlo.
La mujer que lo acompañaba consiguió fugarse pero la Policía tiene su descripción física y calculan que es de la zona.
Antecedentes. El detenido tiene varios antecedentes penales y ahora es investigado más allá del hecho de ayer, ya que se estima que es autor de varias rapiñas en la zona. Era interrogado por policías de la Seccional 1ª y hoy será conducido ante la Justicia.
Antes de entrar al supermercado la pareja había comprado bizcochos en una panadería de la esquina.
"Acá la situación que estamos viviendo los comerciantes y vecinos de la Ciudad Vieja es horrible. Sufrimos rapiñas y arrebatos todos los días. A mí me rapiñaron tres veces, dos a mano armada. Una fue en el comercio y dos afuera cuando salía después de cerrar el negocio", aseguró Mirtha, que tiene su comercio hace ocho años en la esquina de Colón y Sarandí.
Mirtha se quejó también de la poca presencia policial. "El patrullaje que vemos es el mismo de siempre y es lógico que si estamos viviendo así es porque no es suficiente para contener a los delincuentes", dijo.
Justamente anoche la ministra Daisy Tourné mantuvo una reunión con vecinos y comerciantes de la Ciudad Vieja en el club Neptuno, donde escuchó sus reclamos (ver página A5).
Rapiñado y secuestrado
Momentos de terror vivió un distribuidor de cigarrillos que sufrió una rapiña en La Blanqueada y luego fue abandonado por los delincuentes en Carrasco, en el límite con Canelones.
El trabajador iba con dos compañeros. Evidentemente los delincuentes lo estaban esperando. Estacionaron la camioneta frente a un comercio en la esquina de Francisco Simón y Mateo Vidal. Cuando dos de los trabajadores bajaron a llevar mercadería, dos hombres armados lo obligaron a arrancar el vehículo. Bajo amenazas de muerte lo pasearon por varias calles hasta que lo abandonaron en el Puente de las Américas y se llevaron el dinero y la camioneta.