LA PAZ | JOSÉ CÁRDENAS, AFP
Las protestas en varios sectores, los dos muertos en una represión a una huelga minera y el rechazo de varias regiones configuran un difícil panorama para el presidente boliviano, Evo Morales.
El mandatario pone el domingo en juego su cargo en un referendo revocatorio. Y los últimos hechos no se lo harán nada fácil, estimaron analistas.
"El presidente está en una situación difícil; los conflictos lo están poniendo en una situación en que se podría producir una sorpresa electoral (en la consulta) para él", dijo el analista político, Carlos Cordero, al evaluar la situación política del primer gobernante indígena de Bolivia.
Según el analista, los recientes conflictos podrían alterar el favoritismo del presidente, a quien encuestas privadas le auguran un favoritismo del 54% que, de mantenerse, alejaría toda posibilidad de que sea removido del cargo en el revocatorio. "Los muertos y heridos pueden terminar de convencer a algunos sectores que dudaban en mantener su apoyo al presidente, y estos hechos los podría convencer a dar su voto del `No` al presidente".
Morales tuvo que suspender con pesar el martes una reunión en la ciudad sureña de Tarija, con sus colegas de Argentina, Cristina Fernández, y de Venezuela, Hugo Chávez, tras manifestaciones civiles que rechazaron la cita que la tacharon -según su líder Reynaldo Bayard- como un acto proselitista a favor de su figura.
Casi a la misma hora de los incidentes, se producían otros violentos enfrentamientos en la comarca de Caihuasi, a unos 200 kilómetros al sureste de La Paz, entre policías y trabajadores mineros del poblado andino de Huanuni (la mina de estaño más grande de Bolivia), con el saldo trágico de dos muertos y 42 heridos, entre civiles y uniformados.
También existe la amenaza de centenares de discapacitados con radicalizar sus protestas estos días en varias ciudades del país, exigiendo al gobierno que aplique un prometido bono anual, aunque ello pasa por la aprobación de una ley en el Congreso.
De manera paralela a los conflictos, cerca de 1.000 líderes cívicos y autoridades de las regiones opositoras de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, comenzaron una huelga de hambre el lunes, exigiendo al presidente Morales la restitución de fondos públicos, que el gobierno utilizó para pagar una bonificación anual a los ancianos. Las demandas regionales se perfilan como el más serio dolor de cabeza, porque son las cuatro regiones que han aprobado en referendos por amplia mayoría entre mayo y junio sus estatutos de gobiernos autónomos, que para el jefe de Estado indígena tiene carácter secesionista.
"El presidente corre el riesgo de que en los departamentos donde pierda (como sería el caso de las cuatro regiones rebeldes) digan: `le hemos revocado, usted ya no tiene pisada (aquí)`", dijo el ex vicepresidente aymara, Víctor Hugo Cárdenas (1993-97), acompañante del ex presidente liberal Gonzalo Sánchez de Lozada.
El presidente Morales, en cambio, está seguro de que el cuadro dantesco que pinta la oposición no se asemeja, desde ningún punto de vista, a su realidad.
"Bolivia anda bien, vamos bien", dijo el gobernante, durante su informe de gestión anual desde los balcones de la casa presidencial, tras ser rechazado por la ciudad de Sucre, donde habitualmente se celebran las fiestas patrias por la fundación de Bolivia, cada 6 de agosto. Morales, un indígena quechua que se forjó políticamente como líder de los aguerridos cultivadores de coca del Chapare y asumió un fuerte discurso antiestadounidense, sabrá el domingo si el respaldo de las últimas elecciones, cuando obtuvo el 53,4%, se mantiene o no.
Bolivia sumida en varios conflictos
Constitución | El núcleo del conflicto boliviano es el forcejeo entre el gobierno de Morales por imponer un proyecto de Constitución de tipo indigenista y estatista que la oposición considera ilegítimo, y cuatro de los nueve departamentos de Bolivia, que quieren dotarse de autonomías para tener mayor independencia política y, sobre todo, económica. Una Asamblea Constituyente aprobó en diciembre un proyecto de Carta Magna sin consenso ni presencia de la mayoría de la oposición política, que considera confuso el texto e ilegal la forma cómo se aprobó, a mano alzada y en una sede militar, en ausencia de la oposición. Ese proyecto de Constitución debe ser aprobado en un referendo nacional, aún sin fecha.
mineros Una protesta minera en demanda de una nueva ley de pensiones se saldó el martes con dos muertos de bala, en choques con la Policía, un hecho que perjudicó seriamente la imagen de Morales.
hambre Unos mil dirigentes y líderes cívicos en cinco departamentos -liderados por dos prefectos (gobernadores)- están en huelga de hambre desde el lunes pidiendo al gobierno que restituya un impuesto sobre el gas que el año pasado le fue quitado a las regiones para financiar un bono de ancianos.
minusválidos Han protestado en varias ciudades, pidiendo al presidente que cumpla con una promesa para que se les entregue un bono anual.
sucre La capital constitucional del país rechaza la presencia de Morales, a quien le exigen excusarse por las tres muertes que se produjeron en noviembre de 2007 por la represión policial a una protesta.
autonomías Los departamentos de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando, que en conjunto producen 45% del PIB, exigen que la nueva Constitución les garantice su autonomía, tal como se estableció en referendos celebrados en 2006. El gobierno ha señalado su acuerdo con las autonomías pero quiere que éstas sean departamentales, regionales e indígenas. Esos departamentos celebraron entre mayo y junio referendos -ilegales para el gobierno- en que obtuvieron gran respaldo a la autonomía.