Sólo durante la aplicación del Plan de Emergencia, unas 4.000 personas pasaron por los programas de situación de calle, explicó Bertha Sanseverino, directora nacional del programa de Asistencia Crítica e Inclusión Social (Dinacis) del Ministerio de Desarrollo Social (Mides).
Y agregó que "a medida que fuimos trabajando la dimensión de calle, fuimos abriendo nuevos servicios". Según un comunicado del Mides, "dichas personas y familias sufren muchos padecimientos, las causas de los mismos son diversas y complejas por lo que es necesario ampliar y calificar los dispositivos para mejorar sus condiciones de vida".
Por eso, a las 16 horas la ministra de esta cartera, Marina Arismendi, presentará en el edificio de 18 de Julio y Barrios Amorín información sobre, por ejemplo, los nuevos refugios nocturnos en Montevideo y otros departamentos. En este sentido, Sanseverino explicó que tuvieron que abrir refugios especiales para aquellos que el reglamento general no podía atender: los llamados crónicos estructurales por llevar muchos años viviendo en la calle.
"Si decíamos que había que bañarse o llegar a determinada hora, no estaban en condiciones de aceptarlo. Se optó por un programa de asistencia de refugio con mayor cobertura. Entonces no entran a las 7 de la noche sino a las 4 de la tarde, no salen a las 8 de la mañana sino a las 10", dijo la directora de Dinacis. Además, desde 2005 el Mides abrió refugios para adultos mayores, centros diurnos y hogares de medio camino, centros de acogida y derivación con servicios básicos de ducha y lavado de ropa. Allí se han hospedado más de 640 niños, siempre acompañados de algún pariente mayor de edad.
Otra de las novedades del programa fue la brigada de calle, identificada por un chaleco azul con bandas amarillas y las palabras "Mides" y "Situación de calle". "Dado que hay un grupo importante de personas que no quieren ir a refugios, que el año pasado fueron más de 400, abrimos un programa de equipos móviles que salen a recorrer la ciudad", explicó Sanseverino. Además de la atención que brindan en el lugar, los funcionarios llaman a la Policía, a Salud Pública o directamente los llevan a internar al Hospital Maciel, cuando amerita. Mediante el trabajo en las calles detectaron que este es un fenómeno juvenil también.
El año pasado, sólo en los alrededores de la Biblioteca Nacional, se encontraron con que 37 jóvenes dormían allí, adelantó Sanseverino sobre los datos que presentarán a las 16 horas en el 7° piso del Mides.