CANELONES PATRICIA MANGO
Más de 400 vecinos y comerciantes presentarán una carta al juez penal de Canelones, Dardo Nievas, para que interne en el INAU a un menor ladrón que tiene cerca de 500 entradas y contra el que sostienen alguien puede "tomar medidas".
El 26 de octubre no será un día más en Santa Lucía. En esa jornada un menor que hace años acosa la ciudad robando casas con unas 500 entradas en la seccional de la zona, cumplirá la mayoría de edad.
Muchos esperan que a partir de allí este joven, que su madre asegura es adicto a la pasta base, sea procesado y encarcelado, aunque también los vecinos advierten que al cumplir la mayoría "se arranca de cero" en materia delictiva.
Su rostro es sinónimo de miedo y de rabia en la ciudad y a partir de su experiencia, una pareja decidió escribir una carta al juez penal Dardo Nievas para que tome medidas. Hasta ayer domingo 400 firmas de vecinos y comerciantes acompañaban la misiva.
A principios de julio, un matrimonio, que vive en el centro de Santa Lucía, retuvo al joven en su casa hasta que llegó la Policía. El hombre sufrió mordidas en las manos y en el rostro. Amparado en sus 17 años, el ladrón gritaba: "Déjenme que soy menor de edad", y los amenazaba con volver a robarlos si llamaban "a los milicos".
En la carta a la que accedió El País, piden al juez que brinde explicaciones por dejarlo en libertad. Luego, se le solicita que lo interne en dependencias del Instituto del Niño y del Adolescente o que haga responsable a los padres por descuidar los deberes inherentes a la patria potestad.
Finalmente advierten: "No queremos esperar a que alguien de nosotros tome una actitud que ya está en mente de todos y que gente de trabajo pague, porque en ese caso, si alguien tomara medidas es por no haber tomado usted una solución a tiempo. Estamos cansados y esperamos pronta respuesta de su parte". Los consultados, que temen identificarse, afirman que el joven es de complexión muy pequeña y de eso se aprovecha.
Trepa muros, ingresa por ventanas, rompe puertas o se conforma con lo que encuentra en los patios de las casas.
hurtos. La semana anterior ingresó seis veces en la seccional local: el viernes arrancó con un robo y el sábado lo encontraron semidesmayado en la plaza principal golpeado por alguna víctima.
El domingo y el lunes robó en dos casas y al día siguiente, en que fue capturado, golpeó al policía que intentaba llevárselo.
En una casa del centro, aunque tiene alarma, hurtó seis veces, indicaron sus propietarios a El País.
Ya hay varios vecinos que lo han golpeado cuando lo atraparon robando en su casa. Y aunque no hubo comparecencias ante el juez, sí se hicieron apercibimientos desde la Justicia para que no volvieran a hacerlo.
El comisario local, Marcos Aranda, confirmó a El País que el menor mantiene detenciones casi a diario en la comisaría. Admite que no es descabellado pensar que algún vecino tome una actitud violenta y la vida del menor termine de muy mala forma.
Días atrás ingresó a una casa rompiendo la puerta. Cuando se iba, quiso huir por la ventana y quedó trancado por las caderas en la reja.
Cuando llegó el dueño de casa y lo vio, llamó a la Policía, y hubo que cortar la reja para liberarlo. Mientras tanto, el menor no paraba de gritar. El comisario se preguntó qué hubiera sido del jovencito si la víctima reaccionaba de una manera violenta.
El menor tiene un promedio de 50 entradas por año a la seccional. Aranda era el titular de esa repartición cuando empezó a hacer de las suyas con tan solo 9 años.
El menor vive con su madre que está separada del padre. La mujer siempre vuelve a buscarlo a la sede policial. "Ella ha pedido ayuda y yo pensé en dársela", dijo la mujer que tomó la iniciativa de escribir la carta. Pero cuando supo para qué la pedía, desistió. "Ella quiere que no le vendan más drogas", y ahí los vecinos difícilmente puedan hacer algo, señaló.
Aparentemente es consumidor de pasta base y de hecho en cada detención se le incautan elementos como latas que son usadas para fumar esa droga.
La triste fama del menor, trascendió fronteras. En la ciudad de Canelones, su nombre ya es conocido. Dos mujeres comentaban días atrás su caso en un salón de belleza.
Jóvenes golpearon a cuatro policías
Cuatro jóvenes declararán hoy en el juzgado de Canelones tras haber agredido a cuatro policías. Una reyerta a la salida de un baile el domingo de madrugada ameritó la intervención de los uniformados que terminaron heridos, uno de ellos internado. Los jóvenes rompieron el parabrisas de un patrullero.
De acuerdo a fuentes policiales los jóvenes salieron del baile en el centro de la ciudad. En la plaza principal se tomaron a golpes. La Policía de la Seccional 1° acudió y disipó la trifulca pero pocos minutos después la pelea se retomó. Cuando llegó nuevamente la unidad policial, los jóvenes la emprendieron contra los uniformados y se les sumaron otros dos que lograron huir pero más tarde fueron a la seccional a denunciar malos tratos y quedaron detenidos.
Justicia por mano propia
La Policía no ha podido identificar hasta el cierre de esta edición a la persona que mató de un tiro a Fernando Britos de 19 años cuando intentaba robar un gimnasio en Camino Carrasco e Isla de Gaspar en La Unión. Ocurrió la madrugada del jueves. Los policías indagaron en varias oportunidades a vecinos de la zona pero hasta el momento sólo hubo un detenido que recuperó la libertad. Se trata de un sereno que cuida la casa lindera a la reja donde Britos apareció colgando.