BUENOS AIRES | LA NACIÓN/GDA Y AGENCIAS
Tras 130 días de conflicto ruralista y el duro revés en el Senado, finalmente la polémica resolución 125 fue derogada. La alegría inundó al agro, con ciertos matices. La oposición celebró la noticia, pero planteó reparos.
"Instrúyase al ministerio de Economía para que limite la vigencia de las resoluciones 125 y sus modificatorias", reza el artículo 1 del decreto, estampado con la firma de la presidenta Cristina Fernández, leído ayer en la tarde por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, en conferencia de prensa.
De esta forma, las retenciones a las exportaciones de granos volverán al nivel de 35% en que se hallaban al 10 de marzo, antes de la emisión de la polémica resolución. Pero esto sólo entrará en práctica una vez que el ministro de Economía, Carlos Fernández, emita una nueva medida, que deje sin efecto a la dictada el 11 de mayo.
Algunos medios argentinos, como el portal de Perfil, señalan que la Casa Rosada ya está trabajando en "por lo menos tres normas", que aluden a los derechos de exportación para dar cumplimiento al decreto número 1176.
A pesar de constituir un triunfo para el campo, el anuncio está plagado de ataques en su contra, al destacar que la resolución de las retenciones "fue el pretexto para un lock out que generó cortes de ruta y desabastecimiento (...) amenazas y lesiones físicas y verbales".
Además, en el decreto, la Presidenta llamó a "desterrar" las agresiones y presiones sobre legisladores y advirtió que "no puede haber sector que imponga coercitivamente al conjunto sus propios intereses de lucro".
Un dato no menor es que en el texto de la norma se evita en todo momento utilizar la palabra "derogar". Asimismo, el decreto solicita que se limite la vigencia de la resolución 125, lo que en rigor significa que las retenciones habrán estado vigentes por el período que disponga el ministro de Economía.
Así, la Casa Rosada evita que aquellos que liquidaron exportaciones durante la vigencia de la 125 reclamen una devolución por la diferencia entre la alícuota del 35% y la aplicada en el momento de exportar.
A pesar del significado derrotista del decreto, las palabras de la Presidenta, reproducidas por el jefe de Gabinete aclararon: "Para dar soluciones a las inequidades hay que mejorar la distribución de los ingresos en favor de los que menos tienen".
REACCIONES. Los dirigentes rurales mostraron reacciones dispares al anuncio. En general, coinciden en que la decisión es la correcta, pero aclaran que, a partir de ahora, hay que empezar a consensuar una política agropecuaria.
"Este es el fin del conflicto", expresó Luciano Miguens, titular de la Sociedad Rural Argentina. "Es momento de recuperar el tiempo perdido y volver a producir", enfatizó y evaluó necesario restablecer el diálogo entre el sector y el gobierno.
Sin embargo, el presidente de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, se mostró insatisfecho y pidió ir más allá de la medida. "Hace falta bajarle las retenciones a los productores más chicos. Debe haber un tratamiento de distintas retenciones", dijo.
Buzzi consideró que las retenciones para estos productores deberían estar al 20% o 25% como máximo, para los medianos y pequeños. "Hay que tratar mecanismos de reintegros y compensaciones para los productores debajo de las 1.500 toneladas", agregó e insistió en la necesidad de sancionar una nueva ley de arrendamiento.
En tanto, la oposición también celebró la buena nueva, pero puso igualmente reparos. Elisa Carrió, de la Coalición Cívica, celebró una "muy buena reacción de la Presidenta" y que permitirá "resolver el conflicto".
Pero el presidente del radicalismo, Gerardo Morales, dijo que el gobierno no tenía demasiado espacio para reaccionar de otra manera, tras el revés en el Congreso. Su par y jefe de bancada, Ernesto Sáenz, opinó que la decisión "se tomó tarde".
También desde la Coalición Cívica, Patricia Bullrich fue más crítica: "La situación debe volver al 11 de marzo y eso no aparece con claridad en el texto" de la derogación.
El jefe del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, también calificó de "positiva" la decisión oficial y sostuvo que la Casa Rosada debe "convocar a los dirigentes del campo a restablecer el diálogo para que se recupere lo más pronto posible el ritmo de producción". Lo cierto es que el conflicto se empieza a mirar con otros ojos y eso puede facilitar su solución.
La cifra
130 Fueron los días de conflicto del campo con el gobierno argentino, tras el anuncio del nuevo esquema de retenciones en marzo.
Reunión con los legisladores oficialistas
Buenos Aires | Cristina Fernández se reunió ayer en la Quinta de Olivos con los legisladores que apoyaron la iniciativa, para analizar lo ocurrido en las votaciones de ambas cámaras.
Miguel Ángel Pichetto, jefe de los senadores kirchneristas, afirmó que la Presidenta, "reconoció el esfuerzo hecho por los bloques". La reunión, a puertas cerradas, tuvo lugar poco después de las 18.30 y la convocatoria fue por invitaciones impresas. La mayoría de los convocados, encabezados por el titular de Diputados, Agustín Rossi, arribó a Olivos a bordo de un ómnibus que partió desde el Congreso.
A la salida del encuentro, los legisladores destacaron el "buen ánimo" y la "fortaleza" de la jefa de Estado, quien les agradeció por "votar de acuerdo a las ideas expresadas en la plataforma electoral", y aclararon que el vicepresidente Julio Cobos no fue nombrado. Los justicialistas "rebeldes" y los radicales K no fueron invitados. Fuentes consultadas por Clarín, según consignó el diario en su versión online, consideraron probable que en el encuentro hayan habido definiciones sobre el futuro de ambos grupos. AGENCIAS
Corrieron rumores de dimisión
En un artículo titulado "El día más triste y atribulado del kirch-nerismo", publicado por el diario La Nación, el periodista y analista político Carlos Pagni indica que la derrota en el Senado llevó a pensar en la renuncia a su cargo de la presidenta Cristina Fernández.
Según el texto, que se basa en el "entorno más cercano" al ex presidente, Néstor Kirchner era el principal impulsor de esa posibilidad.
"Largá todo y andate, Cristina" habría dicho el jueves el ex mandatario a su esposa y sucesora. "Ella, que se mostró todo el día tranquila, resistió y hasta habló de explorar un acuerdo con el campo", continúa la nota.
La Nación no fue el único diario que trató el tema. Un artículo de Clarín dijo que "la llegada de la Presidenta (el jueves a la Casa Rosada) puso un poco de calma en el cúmulo de versiones sobre su supuesta renuncia". Esa dimisión, según este texto, estaría acompañada de la de Néstor Kirchner a la Presidencia del Partido Justicialista (PJ, peronismo).
Este último diario, en la nota titulada "En la Casa Rosada, una hora de Cristina y clima de incertidumbre", señala que la versión sobre la renuncia de Cristina se había originado en un diálogo de Kirchner "con un dirigente social y con otros funcionarios", lo que algunas fuentes atribuyeron a su "estado de ánimo". El ministro del Interior, Florencio Randazzo, calificó a esas versiones de "disparate".
El diario Página/12, cuya línea editorial es cercana al kirchnerismo, también le dedicó ayer un extenso espacio en un artículo titulado "No voy a irme". "Hacia las primeras horas de la tarde, el rumor (la renuncia de Cristina Fernández a la Presidencia) circulaba por todo el oficialismo, que se debatía entre la incredulidad, el estupor y cierta comprensión ante el escenario político que había abierto el revés en el Senado".
Este último diario publicó que el rumor se disipó en boca de la propia presidenta. A las cuatro de la tarde del jueves, el jefe del bloque kirchnerista en la Cámara Baja, Agustín Rossi, recibió un llamado de la mandataria: "No voy a irme", dijo, según la versión de Página/12.