Uruguay en "emergencia demográfica"

Rubio. Anunció que se creará una comisión sectorial de población para analizar el tema

MARIALAURA IBARRA

"Estamos en situación de emergencia demográfica", aseguró el director de la OPP, Enrique Rubio, en la presentación del informe que evidencia que el crecimiento de la población es nulo o negativo. Además, anunció que se adoptarán "políticas activas".

El 17,5% de la población uruguaya es mayor de 60 años. Por cada 100 menores de 15 años hay 72 adultos mayores de 60 y se espera que en 2040 la relación se invierta. A lo que se suma que las mujeres tienen en su vida en promedio dos hijos y retrasan cada vez más la concepción y la "pérdida" de 126.000 personas que emigraron en los últimos 10 años. La ecuación es simple: Uruguay encabeza -junto a Cuba- la población más envejecida de la región.

El libro "Demografía de una sociedad en transición" -publicado por la Facultad de Ciencias Sociales con el apoyo del Fondo de Población de Naciones Unidas, que fue presentado ayer en el Edificio Libertad- revela que la mujer uruguaya tiene promedialmente 2,04 hijos, menos del 2,1 requerido para lograr el reemplazo poblacional. Es que desde 1975, cuando las mujeres tenían casi tres hijos (2,89), las cifras fueron en picada: en 1995 bajaron 2,45 y hoy continúa el descenso con 2,04.

Otro dato significativo es que la reducción de nacimientos se da también entre las mujeres de estratos más bajos: en 1996 las jóvenes con Primaria incompleta entre 15 y 19 años tenían 0,5 hijos, mientras que 10 años más tarde el guarismo baja a 0,3. En jóvenes de 20 a 24 la baja pasó de 1,5 a 1 en 2006.

A eso se agrega que cerca del 11% de las mujeres llega al final de su vida reproductiva (45 años) sin tener hijos, porcentaje que creció en los últimos 12 años, ya que en 1996 era de 10%.

Emigración. Los últimos esfuerzos para tender redes y atraer a la diáspora no fueron suficientes para atacar "la variable que más ha influido en la dinámica demográfica a lo largo de la historia uruguaya".

Según detalla el informe -que es la versión más completa y actualizada del panorama demográfico de Uruguay- entre 1996 y 2006 han emigrado del país unas 126.000 personas. Si bien el pico máximo se registró en 2002 hubo una caída en 2004, pero en 2006 se retomó el ritmo migratorio que se confirma hasta ahora.

Además, detalla que la mayoría de los emigrantes son jóvenes y adultos en edad activa y que sólo el 0,3% de los hogares sale de la pobreza por las remesas enviadas por los emigrantes. En cambio, el 36% de los hogares perdió al menos a un contribuyente por irse del país.

El informe también señala que sólo el 25% de los uruguayos emigrantes retornan a sus hogares.

QUÉ HACER. Ante estos guarismos el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) indicó que las políticas públicas uruguayas han sido "omisas" en este terreno y si se pretende tener un desarrollo sustentable en el mediano plazo "es necesaria una investigación muy rigurosa y la adopción de políticas públicas activas con urgencia".

En ese sentido, Rubio anunció que desde la OPP convocarán a una comisión sectorial de población, donde participarán todos los actores de la sociedad civil, del área académica, empresarial, de los trabajadores y del gobierno "con el fin de que se definan políticas de mediano y largo plazo en el área de la población".

Además, indicó que el censo poblacional que se realizará en 2010 servirá como una base "que nos diga dónde estamos parados y permita la elaboración de políticas y estrategias".

Frente al problema de los uruguayos que han emigrado, el director de la OPP aseguró que hay que definir con mayor precisión si se quiere generar un polo de atracción migratoria desde la plataforma del Uruguay hacia la región.

"Debemos desarrollar más la relación con nuestra diáspora y adecuar las políticas sociales, educacionales a la población que tenemos y a la prospectiva que nos trazamos y, en relación con esa prospectiva, los lineamientos de política que desarrollen estrategias que sean de largo plazo y de carácter nacional", señaló.

botnia atrae. Irse a vivir a la capital ya no resulta tan atractivo, según el informe. La tasa de migración neta de Montevideo entre 2001 y 2006 fue negativa (-0.7). Sin embargo, la región Sur del país sigue siendo la que recibe mayor número de inmigrantes.

La investigación destaca que el grueso de los intercambios se dan a pesar de las distancias con los centros de mayor peso demográfico (Montevideo, Canelones, San José y Maldonado) o con los departamentos que se encuentran a menor distancia (adyacentes)".

Sin embargo, también destaca que actualmente Montevideo enfrenta un nuevo "competidor", el eje Maldonado, Canelones, San José. En el caso de los dos últimos la explicación se halla en la extensión de la zona metropolitana.

En tanto, el departamento de Río Negro, uno de los "históricamente expulsores", alcanza una tasa neta de migración positiva en el período estudiado. Según los investigadores "Botnia determina el saldo migratorio positivo en Río Negro".

De los más viejos de la región

La caída del número de nacimientos, las tasas de emigración y el aumento de la esperanza de vida hacen que Uruguay sea uno de los dos países más "envejecidos" de la región y está en el límite de empezar a perder población. Cada año nacen 47.000 uruguayos, mueren 32.000 y emigran unos 12.500, por lo que "el país está en el límite de empezar a perder población", pronostica el informe de "Demografía de una sociedad en transición". En ese sentido, la coordinadora de la investigación, Carmen Varela, aventuró que dados los datos en que se basaron para hacer el informe la proyección indica que "la natalidad y la fecundidad van a bajar más". La media de edad de las mujeres uruguayas es de 80 años, frente a los 73 años de los varones. "Desde inicios del siglo XX la demografía uruguaya se asemejó más a Europa que a Latinoamérica", señaló la coordinadora, para quien la disminución de los nacimientos y el incremento de la esperanza de vida son "dos caras de la misma moneda para el envejecimiento de la población". "A estos dos factores hay que sumarles la permanencia de la emigración internacional, que deja una estructura de población muy particular", agregó Varela. El informe señala, además, que para 2040 los mayores de 64 años serán más que los menores de 15, por lo que se acentuará la sobrecarga del sistema de la seguridad social y la relación de dependencia entre jubilados y adultos activos.

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