WASHINGTON | AGENCIAS Y SERVICIOS
El candidato demócrata a la presidencia de EE.UU., Barack Obama, moderó su discurso en temas clave y le salió caro. Su ventaja de 15 puntos de hace un mes sobre su rival republicano John McCain se redujo a solo tres puntos porcentuales.
Todavía faltan cuatro meses y medio para las elecciones. En el medio estarán las convenciones partidarias que los formalizarán como candidatos y al menos tres debates entre ambos. Es claro que falta mucho; también que la brecha entre Obama y McCain, al menos al nivel de sondeos de opinión, se acortó considerablemente.
Tras derrotar a Hillary Clinton en las primarias demócratas, apelando al sector más liberal del electorado, Obama giró su discurso hacia el centro procurando resultar atractivo también para los conservadores. Dijo que "refinará" su política sobre la guerra de Irak, cuando siempre sostuvo la retirada de las tropas; no se mostró contrario a la ley de tenencia de armas "bajo determinadas condiciones", argumento que repitió sobre la pena de muerte; tampoco se declaró contrario recientemente a la vigilancia telefónica en el marco de la lucha antiterrorista. Todos ellos son elementos contra los que se había pronunciado antes. También se había manifestado en su contra en su período como senador estatal por Illinois.
Ahora los electores le están pasando factura por ese viraje. Un reciente sondeo de la revista Newsweek señala que Obama tiene el 44% de apoyo contra un 41% para McCain. A mediados de junio, las preferencias eran 51% y 36%, respectivamente.
En ese sondeo, el 53% de los votantes, incluyendo ex partidarios de Clinton, sostienen que Obama ha virado su posición en asuntos claves, lo que les ha valido su rechazo.
Para reforzar esa tendencia, un sondeo de Gallup, el sábado, también le daba tres puntos porcentuales de ventaja a Obama sobre McCain: 46% a 43%.
tapa. En medio de la campaña, un episodio ocurrido ayer mostró una curiosa coincidencia entre los comandos de campaña de ambos candidatos.
La portada de la edición de ayer del semanario New Yorker publicó un dibujo satírico de Obama vestido como musulmán y su esposa Michelle, de guerrillera, armada y con un peinado afro, festejando la victoria en el despacho oval de la Casa Blanca. Un retrato de Osama Bin Laden y una bandera de EE.UU. prendiéndose fuego completan la escena.
El editor de la publicación, David Remnick, dijo que la portada buscaba combinar "una serie de imágenes fantasiosas acerca de los Obama" y presentarlas "como obvias distorsiones". Luego añadió que "la sátira", una constante de esa publicación, era el "espíritu de la portada".
Pero la sátira no hizo gracia en los comandos de los candidatos. "La mayoría de los lectores van a considerar que (la portada) es de mal gusto y ofensiva, y nosotros estamos de acuerdo", dijo el portavoz de campaña de Obama, Bill Burton. Su colega del bando de McCain, Tucker Bounds, criticó a la revista en los mismos términos.
Obama, cuyo segundo nombre es Hussein, y su esposa han sido criticados por sus adversarios de no ser patriotas, y una serie de rumores divulgados por internet, considerados falsos, presentan al candidato como un islamista encubierto y a su esposa como una militante negra radical y revanchista.
Las cifras
47% El apoyo a Obama entre los votantes hispanos de EE.UU., según AP y Yahoo News; McCain tiene el 22% y hay un 26% de indecisos.
12 Reducción en puntos porcentuales de la diferencia entre Obama y McCain en solo un mes, según dos sondeos de Newsweek.