Marcha en Lloret en repudio al asesinato
El uruguayo la mató por temor a que lo denunciara
En la noche del viernes, luego de conocerse el fallo que enviara a prisión al uruguayo Víctor Díaz, unas 3.000 personas se concentraron para repudiar el crimen de Federica Squarise y homenajear su memoria. Poco antes, el cónsul italiano Roberto Natali había pedido autorización a la jueza María Teresa Ferrer para la expatriación de los restos.
Según difundió ayer El Periódico de Catalunya, la jueza del caso levantó parcialmente la reserva del presumario y se conocieron algunos detalles más del homicidio. Fue así que se supo que Víctor Díaz había hecho una confesión pormenorizada del crimen, demostrando total frialdad.
Según su versión de los hechos, en la noche del 1º de julio mantuvo relaciones sexuales consentidas con la joven italiana de 23 años. Sin embargo, dijo que resolvió matarla por temor a que lo denunciara posteriormente.
Por esa razón le tapó la boca y la nariz con la mano hasta dejarla inconsciente. Al advertir que la víctima aún respiraba "realizó otra acción a fin de asegurarse de la muerte", según las declaraciones publicadas por el periódico catalán. La jueza, empero, dijo que "se hace inexplicable" esta versión si como asegura Díaz no violó a la joven.
La jueza Ferrer resolvió el encarcelamiento de Díaz por los delitos de asesinato y agresión sexual, sin derecho a fianza. Ello se debió tanto a "la gravedad de los hechos", como al "riesgo evidente" de fuga por parte del imputado que, como se informara, intentó evadir la acción de las autoridades.
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