RIVERA | F. FERNÁNDEZ CARRANZA
El sacerdote salesiano Mateo Méndez formalizó su aceptación de quedar al frente del Instituto Técnico de Rehabilitación Juvenil (Interj) acompañado de un grupo de cuatro o cinco integrantes de su Congregación. Su tarea incluirá los hogares de entrada de la Colonia Berro pero no los centros de máxima seguridad.
La designación ya generó reacciones en la oposición por la cuestión de la laicidad en una dependencia del INAU.
El religioso, que el pasado 7 de junio cumplió 63 años, confirmó a El País que la Congregación Salesiana negoció las condiciones de su tarea con el Ministerio de Desarrollo Social y el INAU. Méndez señaló que en esta negociación "quedó claro (…) que quien asume debe tener libertad plena de acción, tanto en lo que refiere a la elección de personal de la congregación, como para armar el equipo que lo va a acompañar".
Mateo, que entra en funciones en agosto, señaló que en lo administrativo depende "de la presidencia del INAU y de la ministra y en lo religioso del provincial" de su Congregación Salesiana.
La diputada de Alianza Nacional Sandra Etcheverry consideró en declaraciones a radio El Espectador que el nombramiento es cuestionable por razones de laicidad y recordó que se eliminaron programas de anteriores gobiernos por este motivo.
"Hoy se apoyan en la religión para un problema que no puede resolver el gobierno, cuando estamos en un gobierno laico, cosa que me confunde y me preocupa", dijo Etcheverry, que también observó que es confuso el papel de la jerarquía del sacerdote.
CATECISMO. Así, preguntado Méndez acerca de la posible obligación de los jóvenes de recibir clases de catecismo respondió: "El artículo 28 del reglamento general de derechos, deberes y régimen disciplinarios para centros de ejecución de medidas privativas de libertad, en régimen de convivencia restringida del Instituto Técnico de Rehabilitación Juvenil del INAU, dice que "los adolescentes podrán expresar sus creencias religiosas y necesidades espirituales, permitiéndoseles participar en servicios y reuniones organizadas en el establecimiento, o celebrar su propio servicio o tener en su poder libros u objetos de culto y de instrucción religiosa de su confesión".