MALDONADO | M. GALLARDO
Una reclusa y un travesti menor de edad fueron imputados ayer del homicidio de un hombre, ocurrido el 6 de agosto del año pasado. En un principio, se creyó que se trataba de un suicidio.
Como resultado de las investigaciones, la jueza penal de feria, María Verónica Scavone, resolvió ayer el auto de procesamiento por un delito de homicidio. La víctima, Julio Cabrera Villarubio (70) fue muerto de una puñalada en el corazón, asestada con un cuchillo de cocina. La muerte fue instantánea, al punto que la víctima se desplomó sin vida en un sillón con el cuchillo "Tramontina" enterrado en el tórax.
Sólo después de la autopsia practicada por el médico forense Julio Macedo las autoridades estuvieron seguras de hallarse ante un homicidio. "Muerte violenta, todo compatible con homicidio", fue el dictamen forense.
La investigación policial, empero, quedó empantanada durante 11 meses. No fue sino hasta hace pocos días, cuando un investigador de la Brigada de Hurtos y Rapiñas de la comisaría primera de Maldonado obtuvo información vital para esclarecer el caso que éste se encaminó a la solución.
La investigación apuntó a una prostituta que estaba recluida en la cárcel de Treinta y Tres, al que fue trasladada luego de protagonizar un incidente en el pabellón femenino de Las Rosas. Allí cumplía una pena por delito de hurto, al que se sumó el de lesiones personales luego de la riña que mantuvo con otra reclusa.
De manera complementaria la información guió también a un travesti de 15 años. Según su testimonio, solía presentar mujeres a la víctima, con lo que ganaba cierto dinero. De esa manera fue con Silvia Pintos Pintos (28), que ejercía el meretricio, a la casa de Cabrera con el propósito de "hacerse unos pesos". Sin embargo, algo salió mal. Pronto se enfrascaron en una áspera discusión a la que la mujer puso punto final con una puñalada al corazón. La prostituta y el travesti huyeron de la casa sin poder llevarse nada de dinero.
La reclusa, por tanto, fue procesada por un delito de homicidio. Entre tanto, el menor travesti fue internado en una unidad del INAU en calidad de autor inimputable de un delito de coautoría de homicidio.