París | La Radio Suiza Romanda (RSR) informó ayer que los dirigentes de la guerrilla colombiana de las FARC habrían recibido 20 millones de dólares para liberar a la francocolombiana Ingrid Betancourt y a otros 14 rehenes.
Según RSR, la esposa de "César", carcelero de las FARC y guardián de Ingrid, también guerrillera, ejerció de intermediaria en la transacción, tras haber sido detenida por el Ejército colombiano. Una vez reintegrada a las FARC, la rebelde consiguió que su marido cambiara de campamento. El medio suizo afirmó que "en realidad los 15 rehenes fueron comprados a precio considerable, tras lo cual fue puesta en escena toda la operación", de acuerdo con una "fuente cercana a los acontecimientos, fiable y puesta a prueba en reiteradas ocasiones en los últimos años".
Suiza, junto con Francia y España estaban a cargo desde 2005 de una misión mediadora con los rebeldes, por petición del presidente colombiano, Álvaro Uribe.
Para la radio suiza, la "puesta en escena" de la liberación de los rehenes posibilita a Uribe mantenerse "en su línea, que excluye cualquier negociación con los rebeldes hasta que no se libere a los secuestrados". Se trataría, desde esta óptica, de un golpe efectista muy importante para el mandatario colombiano, en un momento en que ha pedido la convocatoria a elecciones presidenciales anticipadas.
De inmediato, el gobierno colombiano -que divulgó ayer el video de la operación de rescate- manifestó ayer a través del comandante de las fuerzas militares, general Freddy Padilla, que no pagó "un solo centavo" por la operación.
El general dijo que, si hubiera sido así, para Bogotá habría sido más provechoso difundir el hecho, porque demostraría el desmoronamiento al interior de las filas rebeldes. "Le puedo jurar como comandante, por mi palabra de honor, que para mí resultaría más benéfico que `César` hubiera recibido 20 millones y eso hubiera sido demoledor al interior de las FARC; hubiera sido un incentivo".
Por su parte, Betancourt negó ayer en París que en el operativo militar que la puso en libertad haya mediado un intercambio de dinero. "Francamente, no creo que me puedan engañar tan fácilmente", dijo la ex rehén franco-colombiana, quien pidió a las FARC que sean "buenos perdedores" y dijo que "es el momento de una rectificación".
Acompañada por sus familiares, en una dependencia del Palacio del Elíseo, Betancourt explicó que al inicio de la operación militar "había tensión y muchísimo estrés, a un punto tal que mis camaradas no querían subir al avión", porque "teníamos la impresión de que era una trampa".
También Francia salió al cruce de tales acusaciones afirmando no haber pagado ningún rescate a la guerrilla. "No habiendo estado asociados a esta operación, no hemos estado asociados a sus modalidades de financiamiento, si modalidades de financiamiento hubo", sostuvo Eric Chevallier, portavoz del ministro francés de Relaciones Exteriores.
AFP