CUBA | ALEJANDRO NOGUEIRA
Cuando Tabaré Vázquez entró a la habitación en la que Fidel Castro pasa sus últimos días, el líder cubano se levantó, bastante ágil aún, y le pidió a su secretario Carlos Balenciaga, sus apuntes, de puño y letra, sobre Uruguay.
El presidente uruguayo recibió la noticia de que Fidel lo atendería mientras estaba el jueves en el homenaje a José Martí en La Habana. Le avisó a su hermano, el prosecretario de la Presidencia, Jorge Vázquez, y suspendió en el acto su visita al casco histórico de La Habana, que realizó su esposa, María Auxiliadora Delgado, junto a las ministras María Julia Muñoz (Salud) y Marina Arismendi (Desarrollo Social), el canciller Gonzalo Fernández y parte de los empresarios y sindicalistas que lo acompañan en su gira por Centroamérica.
Los hermanos Tabaré y Jorge partieron con rumbo desconocido sin preguntar. El mandatario uruguayo solo podía llevar, además, un custodio.
Sin embargo, la reunión Vázquez-Fidel tenía gran importancia en la interna cubana. Hasta ayer no se mostraron imágenes del encuentro, pero poca gente creía en Cuba que los videos sin sonido que se emitieron en la TV cubana esta semana de Fidel con el presidente venezolano Hugo Chávez fueran verdaderos y no imágenes de otros encuentros anteriores para entretener a una población que, en su mayoría, está convencida de que el hacedor de la revolución cubana tan idolatrada en Uruguay estaba entubado, moribundo, o quizá muerto bajo secreto de Estado.
Sin embargo, al entrar Vázquez a la habitación -quién sabe dónde, en La Habana o sus proximidades- Fidel se levantó de su sillón y pidió a su secretario, Carlos Balenciaga, sus apuntes, de puño y letra, sobre los avatares de Uruguay.
Y comenzó una conversación de dos horas veinte minutos, que Vázquez quiso interrumpir más de una vez en pos del descanso de Fidel sin que éste lo permitiera.
Que alguien de la respetabilidad internacional de Vázquez confirmara luego que Fidel vive y piensa no es menor, aunque aún no se divulgaron imágenes sobre la entrevista.
Vázquez, cautamente, dio algunos titulares de su reunión con Fidel: el alto precio de los alimentos, la crisis energética, el cambio climático, y esa noche lo presento públicamente a Fidel como un "hombre sabio" que "mira más allá de su querida Cuba".
Pero Fidel sigue observando, también "más acá". Según supo El País, además de los temas difundidos, Fidel y Vázquez abordaron la situación política del continente.
El octogenario líder cubano -"ciudadano del mundo" al decir de Vázquez-, dijo en el encuentro que Fernando Lugo, presidente electo del Paraguay, era para él "una incógnita".
También expresó su preocupación por los embates contra el presidente boliviano Evo Morales -ayer el gobierno de Bolivia denunció un intento de asesinato al presidente-, agobiado por separatismos y desaciertos de gobierno.
Pero su "mayor preocupación" es "el manejo de la crisis en Argentina jaqueada por el sector rural, la crisis energética y las tácticas del matrimonio Kirchner".
Lamparitas. Fidel repasaba sus apuntes dando muestras de estar al día con la situación de Uruguay, que mucho elogió, ratificando su confianza en la conducción de Vázquez y del Frente Amplio. La administración Vázquez no es motivo de desvelos para el líder cubano.
Fidel le preguntó a Vázquez si ya había repartido las lamparillas de bajo consumo y si lo hacía gratuitamente. Se congratuló que así fuera -algo que probablemente se materializará en julio- y dijo que él le recomendó hacer lo mismo al presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Le señaló que en poco tiempo esta inversión de recambio de bombitas recuperaría el gasto en esta incierta situación energética mundial.
Continuar. Varias veces Vázquez agradeció la entrevista, de manera de poner fin al encuentro para no fatigar más al añoso líder cubano. Pero éste prolongó la reunión en dos o tres ocasiones palmeándole la rodilla y comenzando con otro tema. Balenciaga, acostumbrado a los postreros arrestos de Fidel en sus últimas horas, asistía callado, solícito, mientras Vázquez casi no daba crédito a la fortuna histórica de ser uno de los últimos presidentes latinoamericanos en conversar con el controvertido líder de una revolución aún milagrosamente viva en su insularidad, que comenzó el tiempo de los descuentos.
Visita a centro molecular de tratamiento de cáncer
El presidente Tabaré Vázquez se mostró interesado en la adquisición de medicamentos y preparación de profesionales para el tratamiento del cáncer, durante una visita ayer a un centro científico cubano. "Maravilloso", dijo Vázquez a la televisión cubana, tras recorrer el Centro de Inmunología Molecular, donde recibió explicación sobre los anticuerpos monoclonales y vacunas terapéuticas contra el cáncer producidos en el lugar. Vázquez mostró su interés en la adquisición de esos productos cubanos y en la preparación profesional de personal uruguayo.
La ministra de Salud, María Julia Muñoz, quien acompaña al presidente, resaltó que "lo más destacable, además de los descubrimientos importantísimos que han hecho los científicos cubanos, es la manera horizontal y natural con que existe una conexión del pueblo con la investigación".