A medida que los precios del petróleo obligan a muchas economías de Asia a reducir o hasta cortar sus generosos subsidios a los combustibles, el crecimiento se frenará de manera aguda, lo que podría causar desasosiego social, debido a que los países más pobres del mundo estarán más desesperados. Las ramificaciones políticas de esa situación (ya incluye acciones para alejarse del libre comercio), combinadas con los aumentos de costos de los negocios habituales, podría llevar a apartarse de la globalización.
"Es un presagio de que se revertirá la globalización", dice Jeff Rubin, economista jefe de CIBC World Markets. "Con el barril a US$ 200, se verá un aumento tan pronunciado de los costos del transporte que revertirá la liberalización del comercio de los últimos 30 años".
El comercio mundial se realineará por regiones. Mientras Japón puede continuar comprando bienes de China, Estados Unidos aumentará sus importaciones desde Latinoamérica. "Si se mira el período de 1973 a 1979, cuando el precio del petróleo llegó a un pico, se verá que ocurrió lo mismo", subraya. "La participación de Latinoamérica y el Caribe, en las importaciones que hizo Estados Unidos creció seis puntos porcentuales. Eso obedeció a los costos de los fletes". NEWSWEEK