RICARDO SOSA
Las gremiales agropecuarias plantearon ante distintas oficinas de gobierno que se deben dar líneas de crédito que permitan a los productores seguir invirtiendo para no dejar su lugar al avance de las grandes empresas y pools de siembra.
Aunque en el Ministerio de Ganadería se ha manejado la posibilidad de limitar la concentración de tierra, lo cierto es que esa no es una salida y se entiende que las líneas deben apuntar a sostener la expansión de los productores locales.
En los planes de corto plazo que Ganadería está trabajando está la posibilidad de limitar la tenencia de tierras a extranjeros en las fajas limítrofes.
El subsecretario Andrés Berterreche dijo a El País que "es un signo de hacia donde" va el Ministerio en esa área. El proyecto para poner límite a la compra de tierras por extranjeros en las fronteras se "está trabajando" y se espera que "salga" antes del fin de administración.
Berterreche dijo que la adopción de medidas para compensar el avance de las empresas agropecuarias y priorizar la agricultura de carácter familiar lleva a una discusión "mucho más profunda y prolongada", que la proposición "ligera" de poner un tope a la propiedad a las empresas.
El números dos de Ganadería dijo que una de las líneas de acción podría ser apoyar a los productores desde el ministerio o el Banco República para que incrementen su capacidad de reinvertir y competir. "Algo de eso ya se está haciendo", indicó.
En las últimas semanas las cúpulas de las gremiales agropecuarias más grandes transmitieron al gobierno y a la interna el avance de las grandes empresas, especialmente agrícolas, y lo difícil que se hace competir sin contar con mayor volumen de financiamiento.
Y no se trata de las gremiales más combativas como la Federación Rural y la Comisión Nacional de Fomento Rural, que representan a los pequeños y medianos productores.
La Asociación Rural (ARU) y las Cooperativas Agrarias Federadas (CAF) ya transmitieron esa inquietud. Sus presidentes, Guzmán Tellechea y Luis Bianco, han planteado la conveniencia de tener líneas de financiamiento que permitan aprovechar los estímulos a la reinversión que se incluyeron en el nuevo sistema tributario.
La ARU y el Banco República formaron una comisión para definir posibles caminos de acción en ese sentido, reveló a El País el presidente de la institución financiera estatal, Fernando Calloia.
Bianco dijo a El País que a la gremial le "preocupa" que a los productores nacionales se les hace "difícil competir" con las grandes empresas como los pool de siembras. Destacó que esos grupos tienen un acceso a financiamiento a "menor costo" y se "pueden manejar con márgenes más chicos" que los productores locales.
Además, agregó Bianco, estos grupos "diversifican" su riesgo al estar presentes en varios países de la región. "Es difícil que les vaya mal en Córdoba y Vichadero a la vez", indicó.
El productor aclaró que no se está en contra de la llegada de los grupos extranjeros, pues éstos generan mano de obra e incorporan nueva tecnología al país. El problema, indicó, es que lo fuerte de la competencia está haciendo que "productores estén saliendo del negocio" y opinó que "el desafío" es mantenerlos en el campo.
Lo que la CAF intenta es asociar productores para lograr la "escala" para poder competir con los grupos empresarios, indicó Bianco.
Tellechea, en tanto, dijo que existe "preocupación" especialmente con los productores del sector ganadero que compiten con ese tipo de grupos dedicados al negocio agrícola y lechero -con mayor margen de rentabilidad- por los recursos como la tierra.
Por ello el foco del seguimiento de la gremial está en los productores más chicos y medianos que son arrendatarios de los campos. "Compiten con grupos o fondos de inversión con una disponibilidad de capital más holgada", advirtió el presidente de la ARU.
Para Tellechea el camino no es prohibir o limitar la actividad de los grupos empresariales sino dar herramientas para los productores.
Mejorarían deducción fiscal a la ganadería
Representantes de los ministerios de Economía y Ganadería adelantaron a la Asociación Rural del Uruguay (ARU) su disposición a incluir las inversiones en genética animal y en la contratación de seguros dentro de las que pueden recibir una deducción incremental en el pago del Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE).
El titular de la ARU, Guzmán Tellechea, dijo a El País que la gremial "tiene expectativa" de que se puedan incluir esos cambios lo que favorecerá las posibilidades de reinversión de los productores agropecuarios. El dirigente recordó que la inversión en genética agrícola ya recibe una deducción incremental del pago del IRAE. La ARU también promueve algún tipo de cambio impositivo en relación a los gastos en fertilizantes.
Tellechea dijo que lo que la gremial pidió al Banco República fue "tasas diferenciales" -que podría ser del 6% anual en dólares- para los "buenos pagadores" y que así puedan financiar su proceso de inversión. "No estamos invitando a los productores a endeudarse", aclaró Tellechea.