LIMA | AFP Y AP
El conflicto que enfrenta a Colombia con Venezuela y Ecuador por presuntos nexos con la guerrilla de las FARC, calentó ayer los ánimos de la V Cumbre de América Latina, el Caribe y la Unión Europea, pese a que no era el foco del foro.
El primer ministro francés Francois Fillon dijo ayer que se reunió por separado con los mandatarios de Colombia y Venezuela con el fin de reanudar los diálogos para lograr la liberación de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, un asunto que consideró "debe estar más allá de los problemas en la región``.
Durante la V Cumbre de América Latina, el Caribe y la Unión Europea, donde el calentamiento global, la inequidad social y la crisis alimentaria iban a ser los temas primoridales, aumentó la tensión en las relaciones entre Bogotá, Caracas y Quito, luego de que Interpol anunciara en un informe que Colombia no manipuló los archivos de las computadoras encontradas durante el ataque militar de ese país, el 1° de marzo, a un campamento de las FARC en Ecuador.
Esas computadoras tenían archivos que vinculaban a los actuales gobiernos de Venezuela y Ecuador con la guerrilla colombiana.
Todos los países deben "dejar los intereses personales de lado``, afirmó Fillon en una conferencia de prensa. La liberación de Ingrid Betancourt "de-be estar más allá de los problemas en la región``, añadió sin mencionar las reacciones frente al informe de Interpol.
"No vamos a abandonar a Ingrid Betancourt``, una de las decenas de rehenes en manos de la guerrilla, señaló, sin dar detalles de sus conversaciones con los presidentes Álvaro Uribe y Hugo Chávez.
En el marco de la Cumbre, el presidente venezolano y el de Ecuador, Rafael Correa, persistieron en sus críticas al gobierno colombiano.
Chávez desoyó las invocaciones de algunos presidentes de no referirse despectivamente entre sí en la Cumbre de Lima y dijo que el presidente colombiano Álvaro Uribe vivía en "un pichaque (o) a un pantano``. El presidente ecuatoriano Rafael Correa entró también a la polémica al insistir que la relación bilateral con Uribe se ha deteriorado aun más por la actitud de Colombia de seguir calumniando``.
Los comentarios fueron formulados pese a que el presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, les recordara temprano de no dejarse llevar "por un análisis equivocado del responsable de lo que sucede: las FARC``. "Lo que todos los gobiernos deberían compartir es la lucha contra cualquier tipo de acción violenta, de acción terrorista``, dijo.
Los tres hablaron con reporteros durante su participación en la Cumbre, en la cual participaron con decenas de presidentes o sus representantes.
Llamando a Uribe "el pregonero de la desunión``, Chávez dijo que para hablar con él "tendría que bajar a un pichaque, a un pantano. Yo no bajo a pantanos``. Pichaque es un charco de agua sucia, según el diccionario de la Real Academia Española.
Aseguró que los gobernantes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Argentina, Cristina Fernández; de Chile, Michelle Bachelet; de Uruguay, Taba- ré Vázquez (que no asistió a la reunión); de Bolivia, Evo Morales; de Ecuador, Rafael Correa y el presidente electo de Paraguay, Fernando Lugo "somos una hermandad`` y "el que no cuadra en esto es Uribe``.
Correa aseguró que el gobierno de Bogotá lleva adelante una "lamentable campaña mediática``.
Uribe reiteró que no tiene problemas con Ecuador y Venezuela, países hacia los cuales dijo que guardaba "todo el afecto, todo el respeto``.
"Lo único que pedimos es que nadie albergue terroristas``, dijo Uribe indicando que todos sus problemas se centran en las FARC, la guerrilla que opera en su país desde hace más de 40 años.
acuerdos. Por encima de esa situación, había una cumbre en la que participaron aproximadamente medio centenar de mandatarios o representantes de países de las tres regiones. Al abrir el encuentro, el anfitrión Alan García pidió a los presentes adoptar "metas reales y concretas" porque "de esta reunión nuestros pueblos esperan soluciones, planteamientos y metas, más que declaraciones o reuniones rituales". El texto final no arrojó, empero, grandes sorpresas (ver aparte).
Uno de los grandes temas de la Cumbre fue el calentamiento global, vinculado a los biocombustibles y su profundo impacto para la alimentación del mundo, dado que se obtienen a partir de productos como maíz, caña de azúcar y cereales como trigo y cebada.
La inmigración también fue un tema de discusión del foro y se acordó que su abordaje se hiciera de manera global. Sin embargo, un signo no menor al respecto fue la ausencia de dos mandatarios europeos con posturas muy duras respecto a ese fenómeno, como el francés Nicolas Sarkozy y el italiano Silvio Berlusconi, que no asistieron al encuentro en Lima.
Chávez concilió con todos menos Uribe
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se mostró en una postura muy conciliadora ante líderes con quienes estuvo enfrentado recientemente salvo, como era esperado, en el conflicto que enfrentó a su país y a Ecuador con Colombia, agravado por un informe de Interpol divulgado ayer (ver nota principal).
Chávez tuvo en la semana un enfrentamiento verbal con la canciller alemana, Angela Merkel, a la que acusó de pertenecer "a la misma derecha que apoyó a Hitler".
Pero ayer Chávez se acercó a la canciller, le estrechó la mano y la besó. "Le dije: si mencioné algo muy duro, perdóname, aquí está mi mano". Tras la foto "de familia", ambos mandatarios se acercaron e intercambiaron algunas palabras amistosas.
También estuvo contemporizador con el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, con quien no se veía desde que el rey Juan Carlos hiciera callar al venezolano en la Cumbre Iberoamericano de noviembre en Santiago de Chile. Chávez se acercó a su colega, le dijo algunas frases que provocaron la sonrisa del español y luego se retiró dándole unas palmaditas en el hombro.
Chávez también tuvo palabras elogiosas para el discurso inaugural de la cumbre, por parte del presidente peruano Alan García. Ambos mandatarios también mantuvieron duros enfrentamientos verbales en el pasado. agencias
Foro de Pueblos
La Cumbre de los Pueblos, un foro alternativo de organizaciones sociales a la reunión de líderes, cerró ayer en Lima su encuentro con una condena al neoliberalismo y las empresas trasnacionales. Se esperaba ayer un acto final al cual fueron invitados los presidentes de Bolivia, Evo Morales; Ecuador, Rafael Correa, y Venezuela, Hugo Chávez, además del presidente electo de Paraguay, Fernando Lugo. afp