La ubicación de los hogares que existen en Montevideo para albergar a víctimas de violencia doméstica se mantiene en reserva para evitar problemas, ante la posibilidad de que los agresores lleguen hasta allí.
De todos modos, las mujeres llevan una vida normal, indicó Adriana Abraham, directora de Ceprodih. Afirmó que en contadas ocasiones llegó hasta allí la ex pareja de alguna de las mujeres alojadas, pero que la situación pudo ser manejada por el equipo técnico.
De los cinco hogares que financia el Instituto del Niño y el Adolescente, sólo uno pidió que su ubicación permanezca en la más estricta reserva, indicaron a El País fuentes del organismo.
De todos modos en organismos públicos vinculados con la temática hay jerarcas que desconocen la existencia de los hogares de INAU. Lo mismo sucede en centros asistenciales del interior, pese a que los establecimientos reciben a víctimas de violencia doméstica que no son de Montevideo.