GUSTAVO TRINIDAD
La Policía tropieza con varios problemas que conspiran contra su eficacia. No sólo la falta de personal, sino también tareas ajenas que los uniformados deben asumir diariamente.
El trabajo de la Policía es prevenir y reprimir el delito. Sin embargo causa asombro la cantidad de funciones "extraseguridad" que los uniformados deben realizar a diario. La situación complica aun más la preocupante falta de personal que las comisarías tienen.
Para colmo, las autoridades se enfrentan a la paradoja de que, si bien se crearon vacantes para el ingreso como hacía muchos años no ocurría, las 560 que hay para Montevideo no se pueden llenar por falta de interés de la gente y la realidad indica que se van más policías de los que entran. El riesgo es alto, el sueldo bajo y hay que agregar cierta aversión de la gente hacia la institución, revelada en varias encuestas de opinión.
La estrategia del comando de la Jefatura para combatir el delito es lograr la mayor presencia policial posible en las calles pero no está resultando fácil. Así, de los 3.000 policías que están repartidos en las 24 seccionales montevideanas unos 1.000 efectivos, entre comisarías y Guardia Metropolitana que se llevan los espectáculos públicos los fines de semana, están afectando directamente la respuesta policial de las comisarías.
Soluciones. Con este complicado panorama la ministra del Interior, Daisy Tourné inició una ronda con los 24 comisarios de Montevideo que culmina hoy y que busca una nueva planificación y distribución del personal.
Para ello también se echará mano a muchos administrativos de la cartera y de Jefatura, que pasarán a ser administrativos en las seccionales para que el personal ejecutivo que ahora cumple esa tarea pueda salir a patrullar.
Ante la falta de interés en vestir el uniforme en Montevideo, algunas vacantes serán atribuidas al interior del país. Una de las medidas para estimular a la gente a que se presente es bajar las exigencias que se habían aumentado para mejorar la calidad del personal. En el interior del país por ejemplo se bajará del tercer año de liceo aprobado a primaria completa. Otro punto es el aumento salarial, hoy los cargos más bajos rondan los $ 6.500, pero ello dependerá de la Rendición de Cuentas el próximo año.
"La Policía hace de todo acá", comentó Luis Mendoza, Director de Seguridad de Jefatura, para explicar la cantidad de tareas extraseguridad que los uniformados deben realizar.
El Ministerio del Interior padece un efecto residual: todo lo que otros ministerios u organismos, aunque les compete no lo hacen, es derivado a la Policía.
Desde cubrir la falta de ambulancias del Ministerio de Salud Pública, los traslados del Inau, pasando por citaciones del Poder Judicial -no sólo penales, también administrativas y laborales- desde una multa a una persona por caza de mulitas del Ministerio de Ganadería, pasando por entrega de guías de Dicose, hasta si una persona es multada por una infracción de tránsito en Europa la Policía debe llevar esa notificación y la lista tiene un largo etcétera. En cada seccional hay un promedio de dos policías en motos sólo para estas tareas.
Todas ellas exceden el ámbito policial. "También tenemos policías en los refugios de la Intendencia, en las embajadas, son todos servicios que están fuera del trabajo de la seguridad pública", dijo Mendoza.
ESPECTÁCULOS. "Estamos sintiendo la falta de ese medio centenar de policías, que se nota todavía más porque tenemos más egresos que ingresos. El espectáculo público para nosotros ahora es un problema. Yo hago operativos en el fútbol desde el 1978, cuando estaba en Coraceros. Pero ahora el servicio que hacemos en espec- táculos públicos lo tenemos que sacar de policías que trabajan en la seguridad en las calles. Depende de los partidos, pero uno solo nos puede llevar 200 efectivos. A lo que hay que sumar la Divisional B, las divisiones menores. Está el básquetbol, otros espectáculos como recitales. Hay fines de semana que entre la Dirección de Seguridad y Granaderos nos llevan 1.000 policías. Eso perjudica directamente al patrullaje", explicó el Director de Seguridad.
"Para que la Policía sea efectiva debe detener a los delincuentes in fraganti delito. Para eso hay que tener una rápida respuesta. La gente dice: `llamé al 911 y demoraron media hora`, para que eso no pase tiene que haber policías que respondan en la calle", apuntó el jerarca.
"EL AUTO DEL COMISARIO". La Jefatura lleva un promedio alto de procesados con prisión. En los primeros 15 días de marzo 132 personas fueron procesadas por delitos como hurtos y rapiñas. "Para nosotros un procesamiento es un triunfo", comenta Mendoza.
La falta de denuncias o de presencia de las víctimas en los juzgados para ratificarlas hace que los delincuentes queden libres. "Todo el trabajo de la Policía se cae si la víctima no concurre. Tenemos casos en que los comisarios hacen llevar a las víctimas en patrulleros e incluso muchas veces en sus autos particulares. Es por la desesperación de que un probado delincuente vuelva a la calle".
"Puerta giratoria" para menores
En febrero la Policía detuvo a 457 menores. A cada uno deben llevarlo a la clínica del Inau para que se verifique que no han sido maltratados.
Las detenciones insumen un promedio de dos horas, por lo menos, y un patrullero que queda fuera de servicio. "Hay que tener cuidado; si tenemos dos o tres casos en una misma seccional nos quedamos sin patrulleros en esa zona. Lo peor es todo ese tiempo que insumen las entregas a sus padres, y que muchas veces en pocas horas los tenemos que detener nuevamente, con el desgaste que implica. En un caso ocurrido hace dos días, un menor fue detenido a la una de la mañana con un ciclomotor robado el día anterior. Ya había sido detenido a las dos de la tarde por una rapiña a un turista inglés, al que amenazó con un vidrio. El juez dispuso que lo entregaran a los padres", dijo Luis Mendoza.
222: un tema aún pendiente
Tourné intentará también modificar el perverso sistema del servicio de custodia 222. Ahora este servicio, que es parte fundamental de los ingresos que perciben los policías, no sólo no aporta para la jubilación, sino que es tomado en cuenta para hacer el descuento del IRPF. Tourné expresó que realiza gestiones para que las horas del 222 se sumen a la jubilación del policía, aunque sea un proceso paulatino.