FEDERICO CASTILLO
La Clínica de Gastroenterología del Hospital de Clínicas inaugurará equipamientos de última generación para la prevención y detección de enfermedades del estómago y el intestino. La inversión fue costeada por el sector público y el privado.
La Clínica de Gastroenterología se despega claramente del clima de dejadez que reina en el hospital universitario. Allí se apuesta en forma permanente a sumar tecnología para dignificar al paciente del sector público y las pruebas están a la vista. El cuarto piso del hospital sigue renovándose con equipamientos propios de la atención privada. La clínica atiende a más de 20 pacientes por día con diferentes patologías digestivas.
Para mejorar la atención, el año pasado se adquirió un equipo de endoscopía de última generación y ahora redoblan el desafío con la compra de un equipamiento de videocápsula endoscópica. Un dispositivo con atendibles ventajas para la detección de patologías en el intestino delgado.
El profesor Henry Cohen, grado 5 de Gastroenterología y responsable de la Clínica y Cátedra que funciona en el hospital , dijo a El País que el sistema permitirá estudiar aspectos que hasta el momento estaban "ciegos" en el intestino y así poder detectar enfermedades como anemia o la enfermedad de Crohn, que provoca una inflamación en el estómago.
La videocápsula endoscópica es un novedoso sistema que permite la visualización del tracto gastrointestinal por medio de la transmisión de imágenes desde una cápsula (del tamaño de una píldora) que es ingerida por el paciente y que una vez deslizada por el tubo digestivo, recolecta datos que luego pueden ser analizados en la pantalla de una computadora.
La cápsula navega por el intestino delgado por unas ocho horas y va disparando dos imágenes por segundo. Las imágenes son transmitidas a un computador que, software mediante, transforma las señales en un video a color que puede ser guardado y editado por el profesional para estudiarlo.
Esta tecnología supuso una inversión de U$S 42.000. Cada cápsula que el paciente ingiere tiene un costo de U$S 1.500. Cifras poco usuales en Salud Pública.
Según explicó Cohen, la inversión en equipamientos fue realizada "gracias al esfuerzo conjunto del sector público con el privado". Distintas empresas privadas donaron dinero para la compra de los equipos y el hospital brindó su apoyo para sumar los dispositivos de primer nivel en la atención a usuarios de Salud Pública.
Ésa es la política que la Cátedra de Gastroenterología ha adoptado desde hace tres años y la intención es que la experiencia también se pueda trasladar a pacientes del sector privado.
"Estamos en condiciones de poder cobrar el servicio que ofrecemos y en ese sentido podemos trabajar perfectamente con el área privada", señaló Cohen, con orgullo. El profesional destacó que en su integración -incluyendo material, equipos y recursos humanos- el servicio de gastroenterología que brinda el Hospital de Clínicas es uno de los más completos del Uruguay.
Más equipos. En junio de 2007 la clínica de la especialidad adquirió un equipo de endoscopía de última generación que supuso un importante avance para poder detectar y prevenir enfermedades que se producen, en ese caso, en el intestino grueso.
Además, la tecnología permitirá avanzar en el desarrollo de actividades de docencia y la formación de profesionales en el área.
A ese equipo se le sumará en los próximos días uno similar, pero más moderno. El aparato también forma parte de las novedades que exhibe la clínica.
Se trata de un dispositivo de alta tecnología que permite ver el interior del colon. Consiste en una manguera flexible con fibras ópticas que transportan la luz al interior del colon y un microchip de televisión que recoge estas imágenes digitalizadas para observarlas en un monitor.
Cohen subrayó que éste es el equipo de endoscopía más moderno que existe actualmente en Uruguay e informó que el mismo habilita el diagnóstico de enfermedades que pueden convertirse luego en cáncer.
La inauguración de estos equipamientos se realizará el jueves 27 con la presencia de la ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz. En la oportunidad, también habrá una conferencia de un especialista sobre el uso de los aparatos.
Gastroenterología
La Cátedra de Gastroenterología está integrada por un profesional grado 5 de la especialidad, Henry Cohen (foto), quien preside la clínica desde hace tres años. Junto a él trabajan las profesoras Beatriz Iade y Ana Pose (grado 4) y un grupo numeroso de asistentes, colaboradores y residentes. La mayoría de los médicos que trabajan en el lugar han hecho posgrados de especialización en el exterior. "Son gente joven que ha logrado becas muy importantes", destacó Cohen.
Una isla en medio del caos
El cuarto piso del Hospital de Clínicas es una isla dentro del caos. En medio de la decadencia general que exhibe el hospital universitario, asoma, ajena a su entorno, la Clínica de Gastroenterología. Allí no hay paredes descascaradas, ni grafiteadas, ni tampoco hay mugre en el piso. No se ve gente desorientada esperando ser atendida. Todos aguardan sentados en una cómoda sala de espera.
El lugar aparece prolijo, correctamente señalizado y cálido. "Queremos dignificar al paciente del Clínicas; hacemos un esfuerzo para que eso ocurra", destaca en todo momento el responsable de la clínica, Henry Cohen.
En el piso, que es compartido con el Instituto Nacional de Donación y Trasplante de Células, Tejidos y Órganos, hay un área docente, una policlínica con box individuales, un servicio de endoscopía, una policlínica de proctología, una unidad de investigación clínica y epidemiológica, un espacio para la investigación de enfermedades inflamatorias, un anfiteatro y una biblioteca.