ROMA EFE Y ANSA
La religión católica conmemoró ayer el Viernes Santo en todo el mundo. Pero las celebraciones con mayor simbología ocurrieron en Roma, en la sede de la Iglesia, y en Jerusalén, donde Jesús fue crucificado.
El papa Benedicto XVI portó la cruz recién al final de Vía Crucis oficiado en el Coliseo romano, el mismo lugar donde miles de cristianos fueron asesinados en épocas de los césares, en una noche fría y de incesante lluvia, en la que se recordaron las persecuciones que sufre la Iglesia Católica en todo el mundo.
"Los Coliseos se han multiplicado a través de los siglos, allí donde nuestros hermanos, en varias partes del mundo", en continuación de la Pasión del Señor, "son aún hoy duramente perseguidos".
Benedicto XVI, que cumplirá 81 años en abril, recibió la cruz de manos del cardenal Camilo Ruini, vicario de Roma, quien la portó en la primera estación y en las tres últimas, en una ceremonia seguida por miles.
Cuando esta semana se anunció que no recorrería, por primera vez, las estaciones del Vía Crucis y que llevaría la cruz en las últimas, el portavoz vaticano, Federico Lombardi, explicó que no existía "ninguna razón para preocuparse".
"Simplemente se ha decidido no añadir más fatigas a los duros compromisos de la Semana Santa, que verán a Benedicto XVI presidir personalmente todos los largos ritos del Triduo Pascual", dijo.
Durante las catorce estaciones del Vía Crucis, se leyeron las meditaciones escritas por el cardenal arzobispo de Hong Kong, Joseph Zen Ze-Kium, referidas a esos pasajes del calvario de Cristo. En la meditación de la primera estación, se dijo que "en tantas partes del mundo la Esposa de Cristo (la Iglesia) está atravesando la hora tenebrosa de la persecución".
Asimismo, se hizo una referencia a la carta que Benedicto XVI escribió el año pasado a los católicos en China. Aunque las meditaciones nunca mencionaron directamente a China, fue inevitable ver una alusión cuando se habló de la "Iglesia del silencio", la comunidad católica clandestina de ese país, no reconocida por el gobierno.
En el tradicional Vía Crucis los católicos conmemoran las etapas que Jesús de Nazaret hizo desde su oración en el Huerto de los Olivos hasta el monte del Gólgota, donde fue crucificado.
Ayer, en Jerusalén, miles de fieles católicos hicieron el mismo recorrido, en una de las procesiones que capta mayor número de devotos, de turistas, y por supuesto de periodistas.
Bajo sol. Distribuidos en grupos, algunos cargaron con grandes cruces, a lo largo del recorrido que recuerda el camino que hizo Jesús con la cruz.
Allí, distinto que en Roma, la procesión arrancó bajo un Sol radiante en el convento de la Flagelación y finalizó en el Santo Sepulcro, donde se situaría el lugar donde Jesús fue sepultado, convertido hoy en uno de los centros de culto cristiano de la Vieja Ciudad de Jerusalén, ocupada y anexada por Israel.
"Vine aquí a conocer de primera mano con los ojos y los oídos todo lo que sucedió aquí hace 2.000 años", señalaba el español Manuel Decendro, "seguro" de que su primera visita a Tierra Santa "no será la última".
Detrás, miles de filipinos, franceses, españoles, estadounidenses, argentinos e ivorenses inundaban las estrechas callejuelas de la ciudadela amurallada, en la parte árabe de Jerusalén. Las fuerzas de seguridad israelíes vigilaron intensamente el hormigueo de los devotos, entre los que se cuentan miembros de la minoría cristiana palestina. Faltaban los creyentes de Gaza y Cisjordania, pues las autoridades israelíes cierran cada año los territorios palestinos con motivo de la fiesta de Purim, una especie de Carnaval judío que se celebra también estos días.
Bin Laden: "el Papa va contra el Islam"
el cairo El líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, acusó al papa Benedicto XVI de ayudar en una "nueva cruzada`` contra el Islam y advirtió en una nueva grabación de audio de una "grave`` reacción por la publicación en Europa de caricaturas que los musulmanes consideran son insultantes para su profeta Mahoma.
El mensaje acrecentó los temores de que Al Qaeda podría lanzar nuevos ataques en Europa. Algunos expertos dijeron que Bin Laden, quien se cree está oculto en la frontera que separa a Afganistán de Pakistán, tal vez sea incapaz de organizar ataques por su cuenta y en cambio intente alentar la furia sobre la difusión de las caricaturas a fin de inspirar violencia en sus simpatizantes.
El vocero del Vaticano, el reverendo Federico Lombardi, calificó de "infundada`` la acusación de Bin Laden de que Benedicto XVI desempeñó un papel en una campaña mundial contra el Islam. Lombardi indicó que el Papa criticó en varias ocasiones las caricaturas, que fueron publicadas en varios diarios europeos en el 2006 y nuevamente en periódicos daneses en febrero pasado. Pero el Papa causó indignación en el mundo musulmán con su discurso en 2006, en el que citó un texto medieval sobre enseñanzas de Mahoma, que calificó de "malvadas e inhumanas``.
El Papa dijo después que "lamentaba profundamente`` lo dicho y que las palabras de condena a Mahoma habían sido pronunciadas por otro pontífice cristiano, y que no reflejaban sus opiniones. Posteriormente, lanzó una campaña pública para proponer un diálogo con los musulmanes.
La grabación de audio de Bin Laden fue difundida el miércoles por la noche en un portal de acceso de los milicianos islámicos en Internet.
Sin especificar la acción que podría ser adoptada, en la grabación se dijo que "la respuesta será la que ustedes verán, no aquello que escuchan``.
Dijo que las caricaturas "son parte del marco de una nueva Cruzada en la que el Papa y el Vaticano han desempeñado un papel amplio e importante``, indica la transcripción del SITE Institute, un grupo estadounidense que monitorea mensajes terroristas. AP