"Muralla" de silencio en caso de hincha asesinado

La Justicia no ha conseguido horadarla para llegar al autor

El crimen del hincha tricolor Fernando Daniel López Passaro deja varios cabos sueltos: el principal, quién fue el que accionó al menos cuatro veces el gatillo para darle muerte. Del auto de procesamiento conocido ayer se desprende la convicción existente en el Juzgado Letrado de 3er. Turno en lo Penal de que el revólver calibre 22 del que partieron los disparos y desapareció de la escena pertenecía a López Passaro.

Lo cierto es que el propio López Passaro sabía que pesaba una "sentencia de muerte" sobre su cabeza. Su amigo, C.D.C.A. "el Negro César", así como la pareja de este y la esposa del hincha asesinado declararon que habían estado hablando de ello unos minutos antes del incidente en el apartamento de López Passaro, donde se habían reunido para cenar juntos.

Según relató entonces López Passaro, unos días antes varios integrantes de la hinchada de Nacional le habían advertido que lo iban a matar por ser amigo de "el Negro César", conocido seguidor de Peñarol y de otros fanáticos del equipo rival.

Por eso cuando López Passaro y C.D.C.A. salieron en busca de bebidas al almacén de Carlos Anaya y Comandante Braga, el hincha tricolor llevó consigo el revólver.

En la puerta del comercio comenzó todo. Un rezagado grupo de hinchas tricolores prolongaba el festejo por el claro triunfo de su cuadro ante Defensor Sporting. Cuando los hinchas vieron a López Passaro junto a su amigo comenzó el primer intercambio verbal. C.D.C.A. entró al comercio y su amigo permaneció afuera, mientras "llovían" los insultos. Cuando "el Negro César" sale al exterior del comercio se desencadena el ataque que termina con la muerte de López Passaro. Este, que hasta entonces se había mantenido al margen, es agredido por uno de los integrantes de la turba.

Se presume que entonces López Passaro apeló a su arma y el agresor aún no identificado se la quitó para efectuarle los disparos que terminaron con su vida. Es posible que el agresor haya huido con el arma.

La venganza de los hinchas quedó consumada, la identificación del ejecutor, pendiente.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar