Canelones Patricia Mango
En una acalorada reunión -en la que se coló la cuestión política- el presidente del Inau, debió soportar abucheos y duras críticas de vecinos de Soca que reclaman que se cierre un hogar de amparo en el que se produjo un serio motín el pasado lunes.
En una reunión de dos horas y media que se inició con más de 120 vecinos de la localidad canaria -muy caldeada por momentos- los residentes demandaron al Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (Inau) exigieron que se elimine de la ciudad el hogar Verde y Azul en el que se alojan 14 menores en situación de amparo.
Hacia las 19.30 de ayer el Club Social de Soca quedó desbordado de vecinos reunidos para promover una solución a los conflictos que generan varios de los menores y que eclosionaron el pasado lunes en un motín con quema de colchones, piquetes frente a la comisaría, pedreas y agresiones a móviles policiales.
Enterado por la nota aparecida ayer en el diario El País de la reunión de los vecinos, el presidente del Inau Víctor Giorgi asistió al encuentro, pero sus propuestas fueron desoídas.
Al fin del encuentro, ya con menos de la mitad de los asistentes iniciales, los vecinos acordaron formar una comisión para trasladar sus reclamos al organismo.
En medio de gritos, interrupciones, batir de palmas y protestas Giorgi intentó hilvanar una propuesta. Sugirió que se conformara una comisión entre los vecinos y el Inau para analizar soluciones al problema y para buscar una mejor inclusión de los menores en la sociedad. Planteó también mejorar los controles en el establecimiento y corregir el perfil de los muchachos que residieran en el lugar. En diálogo con El País, Giorgi admitió que hubieron "derivaciones problemáticas" de menores a ese centro.
La propuesta del presidente del Inau incluyó que los propios vecinos fiscalicen el funcionamiento del hogar y ayuden a que sus miembros se inserten pacíficamente en la comunidad.
Karma. Giorgi señaló que el Inau "tiene el karma" de aparecer asociado a situaciones de conflicto, violencia y droga, lo que a veces algunos de sus internados contribuyen a reforzar, pero indicó que en Verde y azul no hay menores infractores, sino solamente chicos sin familia.
La reunión se tornó caótica tras la intervención del diputado del Frente Amplio Horacio Yanes, que expuso sobre los logros del Inau en el país y ofreció que el tema se dirimiera en la Comisión de Población y Desarrollo que integra en el Parlamento. Esto desencadenó furiosas reacciones de algunos presentes y que otros se retiraran alegando que no habían asistido a una reunión política.
El secretario de la Junta local, Raúl Strapetti, cuestionó que el diputado nacionalista Daniel Peña hubiera promovido la denuncia de la situación y que la noticia del motín fuera publicada por el diario El País, lo que atizó críticas de vecinos que rechazaron la politización del problema.
El director del centro defendió su gestión y a los menores y señaló varios ejemplos en los que vecinos de la ciudad tenían actitudes que contribuían a inconductas de los muchachos.
Oposición pide la destitución de Giorgi
La diputada nacionalista Sandra Etcheverry solicitó ayer la renuncia del presidente del INAU, Víctor Giorgi y de los directores de la Colonia Berro porque el instituto "no está funcionado bien".
Las "irregularidades" en la Berro comenzaron la semana pasada en el Hogar Rincón cuando un menor intentó suicidarse. Poco después un funcionario se fracturó al caerse por las escaleras del mismo centro y dos días más tarde los internados ocuparon y destrozaron ese establecimiento, agregó la legisladora.
Según Etcheverry, esos episodios de violencia se repiten no sólo en la Colonia Berro sino también en otros centros del país como Soca, Maldonado y Paysandú, entre otros. Además criticó al INAU de implementar políticas "equivocadas" de atención a la minoridad, ya que en muchos centros del interior "se mezclan" a menores en situación de amparo con infractores.
Señaló que, en los últimos meses, observó "un desmantelamiento" progresivo del sistema en todo el país, hecho que "agrava" los problemas sociales y psíquicos de los internados.
Un hogar cuestionado
El lunes 18, un motín en el hogar de Soca del Inau sacudió la tranquilidad de la pequeña ciudad canaria de Soca.
La movilización de los internados consistió en pedreas, insultos, un piquete frente a la comisaría local y agresiones a móviles policiales.
El diputado nacionalista Daniel Peña dijo que los disturbios se originaron cuando varios menores internados prendieron fuego colchones. Poco después, dijo, un menor buscó auxilio en la comisaría local para evitar ser linchado.
Los vecinos de Soca dicen que, con la llegada de los internos, comenzaron los robos.
El presidente del Inau, Víctor Giorgi dijo que la mayoría de los internos del hogar Soca son menores abandonados aunque reconoció que algunos poseen antecedentes de consumo de pasta base e infracciones por hurtos.