Mantias Castro
Advertencia: hay que tener cuidado con las manos que manipulan las imágenes. Una foto o un video pueden llegar muy lejos y multiplicarse por mil en Internet. Eso que puede parecer obvio, no lo es tanto. Hoy en día se habla de marketing viral, para referirse a las formas de promoción a través de celulares y correos electrónicos. Yo te envío a tu mail o a tu celular un anuncio de tal producto, que está hecho con un video gracioso, y tú se lo reenvía a otro que de inmediato se lo reenvía a otros. De ese modo, en cuestión de minutos, decenas de personas pueden recibir una imagen, video o mensaje. En unas horas, miles pueden tenerlo.
Lo mismo pasa con las imágenes de los famosos. Vanessa Hudgens, la de High School Musical, que no quería sopa, tuvo dos platos y protagonizó uno de los más recientes casos donde la lección del título no fue aplicada. Si el año pasado varias fotos que se había tomado desnuda dieron la vuelta al mundo en unas horas, hace poco más fotos suyas, pero ahora con su novio y compañero de elenco, Zac Efron, desnudos, circularon por todos lados. Los chicos no aprendieron la lección, pero dieron el ejemplo de lo que no hay que hacer.
Muchas veces ha ocurrido lo mismo. Basta recordar el famoso video de Wanda Nara, o el de Cintia Fernández, tiempo antes. El de Wanda impactó más porque la muchachita está pasando por un momento fuerte de su carrera mediática. Pero el caso es el mismo y la respuesta de las y los protagonistas también: "No sé cómo llegaron esas imágenes ahí". Mentira. Lo saben.
Esto no quiere decir que la difusión de imágenes íntimas les haga sentir bien. Pero el juego de muchos consiste precisamente, en saber jugar con la hipocresía y las contradicciones. Hay mucho rédito en eso. Por eso la lección es, en caso de no retener las imágenes, saber aprovecharlas.