El popular padre católico brasileño Marcelo Rossi mantuvo en 2007 su puesto de número uno, absoluto e indiscutido del mercado discográfico local, con nada menos que 3,3 millones de discos y DVD vendidos de su último lanzamiento musical, según datos del mercado que se dieron a conocer el domingo.
El disco "Mi Bendición" fue por segundo año consecutivo el líder inalcanzable, dejando atrás a tradicionales campeones de venta de música popular, como el ya intocable `O Rei`, Roberto Carlos, o la reconocida Ivete Sangalo, informó el sello Sony/BMG a la prensa local.
Roberto Carlos lanzó en 2007 un disco de dúos con otros cantantes famosos y vendió 80.000 copias, pero "Mi Bendición" vendió en las casas del ramo nada menos que 251.000 copias. Sumado a los discos vendidos en quioscos de diarios y revistas, llegó al increíble total de 3,3 millones.
Ya en 2006 ese mismo disco del padre Rossi había vendido 950.000 copias.
UN CURA PARTICULAR. Ex profesor de educación física, el Padre Rossi, de 40 años, saltó al estrellato hace menos de una década con misas multitudinarias, donde los fieles rezaban, bailaban y hacían movimientos de coreografía.
El Templo Bizantino, escenario de sus primeras misas, tenía más de 7.000 metros cuadrados, pero pronto tuvo que trasladarse a un local todavía mayor, una antigua fábrica abandonada que llegó a congregar misas con más de 60.000 personas, hasta que fue cerrada porque la comuna del lugar, recibía denuncias constantes de los vecinos, cansados del exceso de ruido y música.
PROBLEMAS CON NARCOS. Hace algunos años, el cura fue alertado por funcionarios paulistas sobre la posibilidad de ser atacado, pues estaría en una lista de "secuestrables" del llamado Primer Comando de la Capital, una de las más temidas bandas de narcotraficantes de Brasil.
Las amenazas recibidas no modificaron la vida del alegre sacerdote, que lejos de convertirse en una persona desconfiada y temerosa, intentó por todos los medios continuar con su vida normal.
Durante varios años el cura estuvo bajo la protección de escoltas del Gobierno del Estado de San Pablo, que tomaron muy en serio las amenazas de secuestro de la banda de narcotraficantes.
Las autoridades, los directores de cárceles y algunos religiosos siempre están en el punto de mira de estas bandas criminales como represalia al combate al crimen y la droga que lleva a cabo el Gobierno de San Pablo.
Según la información publicada en la prensa de ese año, se supo que el cura fue objeto de un intento de secuestro.
El hecho ocurrió en San Pablo, cuando su automóvil fue interceptado por otro. La escolta viajaba a corta distancia en otro automóvil, razón por la cual los bandidos huyeron. A pesar del susto, el sacerdote ha mantenido siempre vigente su compromiso con la gente y la Iglesia. Es el principal exponente en Brasil de la renovación carismática en la Iglesia católica y se ha convertido en una figura del espectáculo, a través de multitudinarios conciertos.
(EN BASE A AGENCIAS)
Una crisis adolescente
El padre Rossi nació el 20 de mayo de 1967. Fue criado en la zona Norte de San Pablo, con sus padres Antonio y Vilma y sus dos hermanas, Mónica y Marta.
Fue educado en la fe católica, aunque abandonó la iglesia en plena adolescencia. De acuerdo a su propio testimonio, una vez concluidos sus estudios de educación física, varias tragedias familiares lo llevaron a la búsqueda de la fe que había olvidado cinco años antes, experimentando un fuerte momento de conversión.
Un año después, motivado por una miniserie sobre la vida del Papa Juan Pablo II, decidió hacerse sacerdote. Estudió filosofía y teología. Tras su ordenación sacerdotal, en diciembre de 1994, comenzó un intensivo y entusiasta trabajo de predicación.