Los empleados de las empresas públicas resolverán hoy la posición que asumirán ante el Poder Ejecutivo por el cese del pago de las prestaciones de salud y el aumento del aporte del 3% al 4,5% o 6% de sus salarios por el ingreso en marzo al Sistema Nacional Integrado de Salud.
Hasta el momento, los trabajadores de los entes autónomos y servicios descentralizados perciben partidas monetarias destinadas a cubrir los gastos de salud y aportan el 3% de sus salarios al ex Disse.
Con el ingreso el próximo mes al Sistema Nacional Integrado de Salud pasarán a aportar 4,5% o 6% al Fondo Nacional de Salud (Fonasa), según el caso, como el resto de los trabajadores. La Mesa Sindical Coordinadora de Entes estima que el cese de las prestaciones y el aumento del aporte significan una "perdida salarial" para los trabajadores, por lo que propusieron al gobierno un mecanismo para solucionar esa "pérdida".
Según un comunicado emitido la semana pasada por el conglomerado sindical, la implementación del nuevo sistema de salud no debe significar "una pérdida salarial ni un nuevo impuesto para los trabajadores de nuestro país".
Los directores de los entes autónomos y los servicios descentralizados les habían trasmitido a los trabajadores en 2007 que, cuando en marzo de este año se incorporen al Sistema Nacional Integrado de Salud, no habría inconvenientes en conservar ese beneficio. "Es fruto de una conquista sindical", coincidían las partes. No obstante, desde el Ministerio de Economía se trasmitió que con el nuevo sistema sanitario el pago de la cuota mutual debía cesar.
TRANSICIÓN. Los tres coordinadores de la Mesa sindical, Jorge Bianchi (gremio de BPS), Gabriel Portillo (gremio de UTE) y Óscar López (gremio ANP), dijeron a El País que no rechazan el nuevo sistema sanitario ni sus fines "solidarios", pero exigieron al Poder Ejecutivo que las empresas estatales asuman parte de los aportes o que se instrumente un mecanismo de "transición" del viejo régimen al nuevo para aliviar el impacto del gravamen destinado al Fonasa.
En la reunión del jueves de los consejos de salarios del ramo, una delegación de los trabajadores trasladó el planteo, pero recibió una negativa. El director de la Unidad de Presupuesto del Ministerio de Economía, Daniel Mesa, dijo a El País que es "muy difícil" contemplar el reclamo porque la ley que creó el nuevo régimen sanitario dispone el pago de esos porcentajes del salario y sin un aporte intermedio entre el 3% y los nuevos guarismos. Además, Mesa sostuvo que las empresas estatales no pueden cubrir parte de los gastos.
El consejo de salarios del ramo ingresó en un cuarto intermedio hasta el jueves a la hora 11. Hoy sesionará la Mesa Sindical Coordinadora de Entes con la directiva de las 10 empresas estatales que componen el conglomerado sindical. Analizarán en el local del gremio del BPS la situación y resolverán medidas que pueden pasar por movilizaciones u otra estrategia de lucha, señaló López.
Los trabajadores de los entes autónomos y servicios descentralizados recibieron en enero un ajuste salarial de 9,5%. Ese guarismo se compuso por un 8,5% por el 100% de la variación del IPC de 2007.
Adicionalmente, recibieron un 1% de recuperación del salario perdido en el gobierno de Jorge Batlle. Los sindicatos entienden que los aportes al Sistema Nacional Integrado de Salud implica un retroceso respecto a los guarismos de ajuste salarial conseguidos.
Desde el gobierno se rechaza la posibilidad de negociar un nuevo incremento por la aplicación del nuevo sistema sanitario que entró en vigencia a comienzos de 2008.