Recicladores e Intendencia no lograron acuerdo

| "Mejorar las condiciones de trabajo no es desregular por completo la actividad, sino todo lo contrario", explicó el director del Departamento de Desarrollo Ambiental

Trunco. Así quedó el diálogo entre los dueños de los carritos y la Intendencia de Montevideo. 300x200
Trunco. Así quedó el diálogo entre los dueños de los carritos y la Intendencia de Montevideo.
Francisco Flores

La primera reunión entre los recicladores y la Intedencia terminó con un portazo. Los clasificadores exigieron que la comuna no les requise los carros durante dos meses mientras se negocia. Para las autoridades, el pedido es inaceptable.

"El diálogo fue cortado porque la propuesta que trajeron era, aunque nosotros tenemos gran flexibilidad, de una longuitud mucho mayor de la pedida en octubre", dijo hoy a EL PAÍS digital el licenciado Néstor Campal, director del Departamento de Desarrollo Ambiental de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM).

Campal explicó que los 60 días solicitados por los hurgadores, dentro de los cuales exigen un cese de las regulaciones a esta actividad, no puede ser aceptado por la comuna capitalina.

"La Intendencia no puede tolerar que un niño esté conduciendo un carro, ni que se produzcan situaciones en las que se ponga en riesgo su vida o de los demás. La limpieza de la ciudad es un tema de primer orden para todos los montevideanos", explicó el jerarca municipal.

Campal agregó que la IMM pretende mejorar las condiciones laborales de los clasificadores con un conjunto de reglas que deben cumplir. "Cuando haya violaciones a ese conjunto de reglas se les notificará y a la tercera vez se aplicará una sanción", dijo.

"Nosotros queremos que las condiciones de ese trabajo sean dignas, y estamos generando los sitios para que eso ocurra", agregó.

El licenciado aseguró que la IMM está "abierta" a discutir cualquier protesta que vaya en la dirección de mejorar las condiciones de trabajo de los clasificadores. "No solo a escuchar, sino a llevar adelante como ha sido hasta ahora, pero mejorar las condiciones de trabajo no es desregular por completo la actividad, sino todo lo contrario", finalizó.

EL PAÍS digital

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