Cerca del mediodía falleció Diego Monzón, un obrero de la construcción que trabajaba en una zanja en una obra ubicada en Cebollatí y Carlos María Morales, en el barrio Palermo.
Las tareas de rescate del cuerpo significaron un arduo trabajo para los Bomberos, ya que la intestabilidad del suelo podía generar un segundo derrumbe, afirmó a EL PAÍS digital el jefe de prensa de Bomberos, Carlos Nicola.
Nicola dijo que el accidente ocurrió cerca de las 11.25 horas, cuando el obrero de 38 años estaba trabajando en una zanja de dos metros de profundidad. En determinado momento, y por causas que se desconocen, se le cayeron encima las paredes de tierra, aplastando y matando al trabajador que quedó sepultado durante varios minutos.
EL PAÍS digital