Nunca el desfile de Llamadas contó en su público con tantos representantes del gobierno como anoche. A pesar de la lluvia, y en un constante abrir y cerrar de paraguas, todos aplaudieron de pie a las cuerdas de tambores que se detenían frente al palco oficial.
Durante más de dos horas el presidente Tabaré Vázquez sonrió y celebró la presentación de las comparsas y los bailes que le dedicaron las vedettes. Sólo en una ocasión recurrió a un paraguas negro para protegerse de la lluvia. Sentado entre el ministro de Vivienda, Mariano Arana, y el intendente Ricardo Ehrlich, Vázquez hizo frecuentes comentarios y recibió numeroso saludos, entre otros el de Julio Sosa, "Kanela", quien en su honor se quitó las plumas que adornaban su cabeza.
En el palco oficial se encontraban también los ministros José Mujica, Eduardo Bonomi, Daisy Tourné y Jorge Brovetto, el secretario de Presidencia, Gonzalo Fernández, el presidente del Banco Central, Walter Cancela, y el del BROU, Fernando Calloia. En primera fila estuvo el senador Alberto Couriel que, invitado por una vedette, se levantó para bailar y al sentarse le dijo al presidente: "¿Y que querés que haga?". La última cuerda de tambores que desfiló frente al mandatario fue "Al toque Cardal", integrada por la ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz. "¡Arriba Marita!", gritaron algunos al verla pasar con el tambor.
"Precioso, una fiesta popular muy linda y una expresión típica del pueblo uruguayo", dijo el presidente al retirarse de las Llamadas cuando un fuerte chaparrón terminó con el desfile.
EL PAIS