En el medio de una polémica con las mutualistas por un supuesto "robo" de socios, los seguros privados de salud están convocando a sus afiliados a ratificar su opción por ellos.
Las declaraciones del presidente de la Plenaria de Mutualistas, Antonio Durán, encendieron la polémica entre las instituciones mutuales y los seguros privados de salud. Durán denunció que los seguros, amparados bajo la normativa que rige al nuevo sistema de salud, están incurriendo en una competencia "desleal" y agregó que desde el inicio de la reforma de la salud le "robaron" al sistema mutual más de 6.400 socios.
El directivo mutual se quejó de que se comparaban los datos de los usuarios con doble cobertura y en forma automática se los daba de baja de las mutualistas, "sin consultarlos".
Los seguros privados aclararon que la única manera de darles de alta a los socios que ya contaban con doble cobertura es mediante la ratificación de éstos y la posterior validación del trámite por el Banco de Previsión Social (BPS).
Desde la empresa de seguro privado de salud Blue Cross & Blue Shield Uruguay se puntualizó que "ningún" trámite se hizo en forma automática, sino que todos los usuarios que tenían doble cobertura fueron "consultados" sobre cuál era su opción. "Nosotros les explicamos a nuestros clientes los trámites que se debían seguir y en base a eso les consultamos si querían seguir en mutualistas o con nosotros", dijo a El País el jefe de marketing de Blue Cross & Blue Shield, Álvaro Sierra.
En la mayoría de los seguros privados se optó por comunicarse telefónicamente con los usuarios que estaban integrados al Fondo Nacional de Salud (Fonasa) y figuraban como socios de los seguros.
El nuevo sistema no admite la doble cobertura a través del Fonasa, por lo que el usuario debe decidir a dónde quiere que vaya el importe correspondiente a la cuota salud que se le descuenta de su salario.
Antes que el SNIS se pusiera en marcha, el trabajador que aportaba al Banco de Previsión Social (BPS) tenía derecho a la asistencia mutual a través de la ex Disse.
Sin embargo, en muchos casos este derecho era desechado y el trabajador pagaba de su bolsillo un seguro privado.
En la actualidad el trabajador puede optar entre la mutualista y el seguro privado. El nuevo escenario plantea ventajas para los usuarios de los seguros privados, ya que ahora no pagan el importe total con su salario: un porcentaje de la cuota es financiada a través del Fonasa.
"Naturalmente, cuando se pensó en este nuevo sistema se tuvo en cuenta que la gente que tenía doble cobertura no era porque quería tener una doble protección. Pero para ser socio de un seguro privado tenías que hacerlo de forma particular y no como ahora que se puede optar hacia dónde va tu aporte", señaló Sierra.
trámites. En la empresa Medicina Personalizada (MP) se le pide al cliente que ratifique la cobertura del seguro a través de determinada documentación requerida para activar el "beneficio".
En primer lugar se debe firmar un documento en donde se explicita la opción personal. Esto debe ir acompañado de la fotocopia de la cédula de identidad. Si el usuario tiene hijos menores de 18 años, deberá presentar, además, la fotocopia de la libreta de matrimonio y la de las cédulas de todos sus hijos a cargo.
Ambos trámites pueden hacerse personalmente, vía fax o a través de correo electrónico.
Desde MP se advierte que pese a que se encuentran informando de esta situación a sus socios por distintas vías, aún hay personas que no han realizado el trámite.
"De no hacerlo, la institución de seguridad social no realizará el reembolso a MP, y entonces no se podrá debitarlo de la cuota", reza un comunicado colgado en el sitio web de la empresa.
Y agrega como un punto importante a destacar que el reembolso de lo recaudado por el BPS "nunca será antes de los 60 días luego de efectuado el trámite".
Sierra, en tanto, destacó que en Blue Cross & Blue Shield se recibieron cientos de consultas de los usuarios sobre los trámites a realizar para acceder al beneficio.
Los seguros suman afiliados en el marco del nuevo sistema
A un mes de implementado el Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS), los seguros privados están experimentando un fuerte crecimiento de usuarios. Fuentes del sector estimaron que este segmento de empresas aumentará durante este año un 10% el número de afiliados a raíz de la reforma de la salud.
Álvaro Sierra, jefe de marketing de la empresa de seguro privado de salud Blue Cross & Blue Shield, dijo a El País que en lo que va del año se ha producido "una muy importante" cantidad de consultas y destacó que las solicitudes de afiliaciones crecieron un 40% si se las compara con años anteriores.
Sierra agregó que todavía no han llegado al "pico" de afiliados que prevén y estimó que entre marzo y abril va a haber una "explosión" de afiliaciones a los seguros.
"El segmento de público al que apuntamos está, en su mayoría, de vacaciones y no son de preocuparse en estas fechas por este tipo de cuestiones", argumentó. Sierra explicó que la "zafra" para captar a sus usuarios se produce en el período que va de marzo a noviembre.
Las empresas de seguro privado que operan actualmente en el mercado son ocho (Blue Cross & Blue Shield, Summum, Seguro Americano, Medicina Personalizada, Hospital Británico, Copamhi, Premed e Ipam). Entre ellas se reparten un número de usuarios que se ubica al día de hoy en más de 55.000 personas.
El presidente de la Plenaria de Mutualistas, Antonio Durán, se quejó de que la ley de creación del nuevo sistema de salud haya restringido los beneficios que les otorga el Fondo Nacional de Salud (Fonasa) únicamente a estas ocho empresas y no a las que se puedan constituirse en el futuro.
Según Durán esta situación evidencia la competencia "desleal" que el gobierno está "estimulando" con la reforma. Desde el Plenario de Mutualistas se apuntó que a partir del SNIS se prevé un desplazamiento desde lo público a las mutualistas y desde éstas a la medicina privada.
Menor costo en la factura
Los precios de los seguros privados varían entre $ 1.100 en el caso de los niños hasta $ 5.000 en el caso de los adultos. Con la entrada en vigencia del nuevo sistema, el Fondo Nacional de Salud (Fonasa) recaudará los aportes de los trabajadores y enviará a los seguros privados las cápitas correspondientes de acuerdo a edad y sexo de los beneficiarios, las cuales serán descontadas de su cuota y de las de sus hijos menores de 18 años.