THE NEW YORK TIMES IAN SPELLING
Keira Knightley es una joven inteligente. La actriz, de apenas 22 años de edad, conoce el valor de seguir sus corazonadas y gustos personales al seleccionar papeles, y alternar películas taquilleras con cine de arte.
En otras palabras, por cada Rey Arturo (2004) o La maldición del Perla Negra (2003) y sus dos continuaciones, su filmografía presenta Jugando con el destino (2002), Realmente amor (2003) y Orgullo y prejuicio (2006). Sus más recientes películas, la reciente Silk y Expiación, deseo y pecado caen claramente en la segunda categoría.
"A decir verdad, yo contrato a otra gente para que se preocupen por el aspecto comercial del asunto", revela Knightley, entrevistada por teléfono desde Londres. "Creo que cualquiera que trabaje en una industria creativa tiene que ser egoísta para tomar decisiones, tiene que intervenir solamente en algo en lo que esté realmente muy interesado. De otro modo, tampoco querría verlo".
"Me gustan todos los géneros", asegura la actriz. "Bueno, no, en realidad no me gustan las películas de terror. Me asustan demasiado y no puedo manejarlo. Pero, aparte de las películas de miedo, yo quiero participar en todas. Entonces, si eso significa hacer algo como Piratas, que es una enorme y excelente película de acción y aventuras, si eso significa cambiar y meterme en algo como Expiación, que obviamente es más pequeña y mucho más intimista, eso es lo que me entusiasma de esta industria".
"Ahora bien, desde un punto de vista del negocio, yo puedo ayudar a que se financien películas pequeñas, simplemente porque a las películas de la serie de Piratas del Caribe les fue muy bien en la taquilla", continúa. "Entonces es cuando pienso: `Muy bien, no sólo disfruté esa experiencia por lo que fue, y qué maravilloso y emocionante es ser parte de algo que es increíblemente grande, sino que también tuvo otras cosas posi-tivas, como que permitió que se pudiera hacer una película como Expiación".
Knightley es una conversadora encantadora y madura que afortunadamente habla sin salpicar cada frase con "hum", "es decir" o "ya sabes", y llamó para promover Expiación. Basada en una novela de Ian McEwan y ambientada en Inglaterra en 1935, Keira encarna a Cecilia, una mujer de familia acaudalada cuyo mundo cambia irrevocablemente cuando su hermana menor Briony (Romola Garai) miente acerca de un incidente en el que estuvieron involucrados Cecilia y Robbie (James McAvoy), hijo de un sirviente de la familia. Los actos de Briony tienen repercusiones en los años siguientes, en los que veremos a Cecilia, Briony y Robbie durante la Segunda Guerra Mundial.
RIQUEZA. "Tiene un poco de todo", dice Knightley. "Creo que lo que ha sido muy emocionante es que la gente con la que he hablado y la ha visto sale con algo completamente diferente en lo que se refiere a su tema principal, ya sean los celos, la culpa, el amor o lo que sea. Lo que ha sido realmente maravilloso es que muchos de mis amigos han regresado a verla y han captado algo totalmente distinto la segunda vez. Yo no sé qué fue específicamente lo que me atrajo", admite. "Está demasiado cerca para recordarlo, pero lo vi muy claro en el guión. No leí el libro, pero el libreto que escribió Christopher Ham-pton es algo muy hermoso. Me hizo llorar".
"Bueno, de hecho, no sólo me hizo llorar", se corrige. "Me hizo sollozar y sollozar. Nunca antes había tenido una reacción así con un guión".
En un principio, el director Joe Wright le ofreció a Knightley el papel de Briony. Sin embargo, estaba ansiosa por interpretar a una mujer, más que a una chica a punto de convertirse en mujer, y encarar a alguien emocionalmente segura, aunque al mismo tiempo se estuviera desmoronando. Y así, Knightley convenció a Wright de que la dejara probar con Cecilia.
"Cecilia es increíblemente segura de sí misma," explica, "y, sin embargo, pasa por un momento de su vida en el que está totalmente atrofiada. Es como una olla de presión a punto de explotar. Tiene los sentimientos bullendo bajo la superficie, pero no puede expresar exactamente lo que son. Y en realidad se deben a esa enorme tensión sexual entre ella y Robbie".
"Quedé fascinada por su naturaleza quebradiza", agrega Keira, "y por el hecho de que no es muy agradable cuando se la conoce por primera vez. Creo que es una `snob`, pero intrínsecamente no es una mala persona. Más bien ocurre que todos tenemos partes negativas en nuestra personalidad, y siempre he pensado que los personajes con defectos son mucho más interesantes".
"Ya sé que esto suena muy sensiblero", continúa, "pero me gusta que se redima a través del amor y por el sacrificio, que encuentre su camino moral a través de la injusticia cometida por su familia. Pienso que es muy fascinante."
Knightley está actualmente en todas partes. Otra película suya, Silk, se estrenó en septiembre, aunque tuvo mala acogida, a diferencia de Piratas del Caribe: en el fin del mundo. Knightley terminó recientemente The Edge of Love, escrita por su madre, Sharman Macdonald, acaba de rodar The Duchess, en la que interpreta a Georgiana, duquesa de Devonshire del siglo XVIII.
"Fue imposible quejarme con la libretista de Edge of Love", dice Knightley con una risa cordial. "Es sobre el grupo de amigos que rodeó a Dylan Thomas (Matthew Rhys), un grupo de amigos que se desbarata, un acto de violencia y los hechos que llevaron a ese acto de violencia".
"Cuando mi madre lo escribió, no creó ningún papel para mí", agrega la actriz, "y nunca me pide que lea nada de lo que escribe. Pero, por alguna razón me dijo: `Mira, ¿podrías leer eso y darme tu opinión?`Lo leí y pensé que estaba muy bueno y que yo quería hacer ese papel. Pero ella me dijo: `Bien, pero no puedes, así que vete al diablo`".
"Y después empezamos a hablar en serio del asunto", continúa Keira. "Ella estaba desesperada por que yo hiciera el papel que acabó haciendo Sienna Miller, y yo estaba desesperada por interpretar el otro. Es raro, pero no creo que ella pudiera escribir algo para mí. Creo que sería difícil, pero yo me metí en eso y sólo dije: `Ese de ahí, por favor..."`
Emparejar a Knightley y Miller puso nerviosos a los paparazzi británicos. "Normalmente sólo hay una actriz y unos diez actores", explica Knightley. "Así que en realidad fue raro trabajar con otra actriz, y especialmente con una de mi edad. Sienna atrae mucha más atención que yo, pero fue agradable poder tener una conversación que ella entendiera totalmente, en la que yo no sonara idiota".
Pensando en el futuro, Knig-htley mira a Vanessa Redgrave, su coprotagonista en Expiación, pero aún no está segura de pasar toda su vida en la industria. "No sé", dice. "Supongo que todas las actrices quieren tener la oportunidad de abandonar su carrera, y no de que su carrera las abandone a ellas. Mire a Vanessa, que sigue trabajando y que ha hecho películas maravillosas. Es increíble y es estupendo verla".
De luchadora a heroína romántica
Rey Arturo
Una versión presuntamente más realista del rey Arturo y sus caballeros, más primitiva, más bárbara y probablemente tan fantasiosa como cualquier otra sobre los orígenes de un personaje del que ni siquiera se sabe si existió. Keira Knightley compone una versión particularmente fiera y belicosa de la otras veces más romántica Lady Guinevere.
Orgullo y prejuicio
Primer encuentro de Keira con el director Joe Wright, quien volvería a dirigirla en Expiación. Sólida adaptación de la espléndida novela de Jane Austen sobre la caza de maridos adecuados en la Inglaterra provincial previctoriana, con sólido elenco. Tal vez la protagonista sea demasiado "moderna" para ser Elizabeth Bennett, pero es un reparo menor.
Piratas del Caribe
Una de las franquicias más exitosas del cine industrial de los últimos años. Keira no es una aterrorizada heroína que sólo sirve para ser salvada por el descolorido héroe (Orlando Bloom), sino una combatiente que enfrenta espada en manos a enemigos de este mundo y de otros. Ya se sa-be que la serie se la roba Johnny Depp, de todos modos.