Analistas y técnicos advierten sobre el costo fiscal que puede tener este año mantener la política de subsidios a los precios de la energía para poner a la inflación dentro del rango oficial. El precio del petróleo y la falta de lluvias ya están en la mira.
La semana pasada el equipo económico amplió el rango de inflación de entre 4% a 6% a uno de entre 3% y 7% y se puso, implícitamente, más presión para no desviarse de la meta.
Los técnicos del Banco Central (BCU) estiman que la primera mitad del año dará respiro en cuanto al alza del Índice de Precios al Consumo (IPC). Ya la medición en los 12 meses cerrados a enero significará un golpe de efecto. Es que en enero del año pasado la inflación fue de 1,77% y, al excluirla del cálculo, se lograría una reducción considerable.
Se prevé que la presión en el IPC se daría sobre la segunda mitad del año mientras la inflación subyacente -la que excluye elementos volátiles como frutas y verduras y tarifas- seguirá con su tendencia alcista.
Con ese panorama es que una parte del análisis sobre la evolución de la inflación en 2008 se centra en la estrategia del gobierno de reprimir los precios de la energía. Desde fines del año pasado, Ancap primero y luego Economía a través de Rentas Generales, absorbieron el impacto de la suba del petróleo. El director de Ancap, Germán Riet, dijo la semana pasada que "gradualmente" se deberán "sincerar" los precios de los combustibles.
La escalada del crudo también podría elevar el costo de la electricidad. Si persiste la falta de lluvias, UTE debería genera en base a petróleo y eso subiría el costo de generación.
Economía ha reiterado el margen que le da la buena recaudación para contener estos impactos. El plan para bajar tarifas y otros precios administrados en el tercer trimestre de 2007 tuvo un costo de 1,78% del Producto Interno Bruto (PIB).
Según fuentes del BCU, la tarifa de UTE está por debajo de la que debería ser a lo que se suma la contención en el precio de los combustibles. En enero de 2007 UTE subió 9,2% la tarifa residencia y luego la bajó dos veces (2% en junio y 4,3% en septiembre). El próximo ajuste será a mitad de 2008.
El último informe del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) indicó que "será relevante" en el escenario de precios la estrategia oficial de subsidios a las tarifas públicas implementada en el segundo semestre de 2007. Según Cinve, el ajuste "pendiente" en el precio de las naftas para 2008 sería del orden de 10% si el barril del crudo oscila en los U$S 90.
DUDAS. Al posible uso del margen fiscal para contener las tarifas se suma la intención de Economía -con su titular Danilo Astori en las gateras por la candidatura oficialista de 2009- de subir el monto mínimo no imponible al Impuesto a la Renta de las Personas Físicas.
En este contexto, existen dudas sobre la capacidad de maniobra que tendrá el equipo económico. María Dolores Benavente, asesora económica de la Cámara Nacional de Comercio, consideró que había "menos margen" en 2008 para reprimir los precios.
Marcelo Sibille, de KPMG, dijo que es difícil evaluar la capacidad del gobierno en ese sentido. A fines de 2006 Sibille había estimado un menor margen de maniobra y luego la mayor actividad y recaudación del año pasado probaron lo contrario. Mientras la meta oficial de 2007 todavía prevé un déficit de 0,5% del PIB, en el año cerrado a noviembre el superávit fiscal global llegó al 1%.
Según Sibille, si se atienden todos los frentes (de tarifas y de cambios al sistema impositivo) el costo será "importante".
Costo salarial será determinante en la evolución de los precios
El Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) prevé que el impacto de la suba de los costos salariales será "determinante" sobre la inflación en 2008 y 2009 y que el peso de la contención de los precios recaerá en la política monetaria y en la baja del dólar.
En su informe de perspectivas el centro prevé que la inflación tendencial -la más permanente y que excluye elementos volátiles- crecerá alrededor de 7,4% debido a las presiones por el lado de salarios y del traslado al mercado local de la suba de precios de las commodities que el país exporta.
La negociación salarial en un año preelectoral hace prever que "sea poco probable" que se logre una "baja recuperación" en el salario real de los trabajadores. Las proyecciones de mayor inflación tendencial para 2008 y 2009 (donde también sería de 7,4%) serían consistentes con alzas de salario real de 4,2% promedio anual en 2008 y 2,5% el año siguiente. "En este escenario de presiones inflacionarias y de trayectoria creciente de la inflación tendencial, el Banco Central debería profundizar el sesgo contractivo de su política monetaria para cumplir la meta de precios" en 2008, sostiene el informe.
Para Cinve los anuncios sobre más gastos en educación, mayor recuperación salarial y ajustes del nuevo régimen impositivo "comienzan a mostrar las importantes restricciones" que tendrá el equipo económico "desde el punto de vista político" para contener las demandas por más salarios.
Argentina: el alza fue de un 8,5%
Producto del maquillaje de las cifras oficiales, Argentina cerró el año 2007 con una inflación de 8,5%, el mismo guarismo que Uruguay. Al igual que durante todo el año pasado la divulgación de la cifra estuvo acompañada por el escándalo. Ayer antes de que se conociera el dato hubo una amenaza de bomba en el intervenido Instituto de Estadística y Censos. En diciembre el alza de precios fue de 0,9% mientras los analistas preveían un piso de 1%. A nivel privado se estima que la inflación fue cercana a 20% el año pasado. En 2006 el alza de precios había sido de 9,8%. Ayer también hubo una muestra más de la forma heterodoxa en la que el gobierno argentina lucha contra los precios. Para atenuar el incremento y la escasez de combustibles se prohibió su exportación. Recientemente se habían elevado de 5% a 35% las retenciones a las exportaciones de nafta y gasoil.